¿Ya jugaste a... Morningstar: Descent to Deadrock?

Morningstar: Descent to Deadrock nos pone en la piel de un piloto llamado Powell, que resulta ser el único sobreviviente en la nave luego de que esta choque contra un planeta llamado Deadrock. Su compañero y su capitán están muertos a causa del accidente. La nave no está funcional. Por lo que Powell, solo en el medio de la nada, deberá arreglárselas para lograr poner en marcha la nave y salir de ese lugar. Pero hay un pequeño detalle: desde que se descubrió Deadrock, nadie ha salido con vida de este planeta, y su causa es todavía un misterio.

Calificación:


Desarrolladora:  Red Herring Labs
Distribuidora:  Phoenix Online Studios
Lanzamiento: 17 de febrero de 2015
Plataforma: PC (Windows, Mac)

   Análisis basado en una copia digital del juego para Steam facilitada por Phoenix Online Studio.

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Las aventuras graficas fueron, y son, mi genero preferido. Desde el Maniac Mansion, intento darle una oportunidad a cada juego que se me cruza, aunque claro está, la diversidad de desarrolladores independientes que se adentran en el género hace que muchas veces me pierda de algunas joyas dignas de jugar.



El juego que tengo hoy entre manos es Morningstar: Descent to Deadrock, que resulta ser una “adaptación HD” de sí mismo, (pueden jugar el juego original gratuito en Newgrounds) cuando supo ver la luz en formato flash. Para la ocasión, y su presentación en la plataforma Steam, el juego no solo aumento su resolución, que sería quizás lo más predecible, sino que agrego voces en off, algunos objetivos nuevos, así como también algunas locaciones que su predecesor no tenía.

La historia nos pone en la piel de un piloto llamado Powell, que resulta ser el único sobreviviente en la nave luego de que esta choque contra un planeta llamado Deadrock. Su compañero y su capitán están muertos a causa del accidente. La nave no está funcional. Por lo que Powell, solo en el medio de la nada, deberá arreglárselas para lograr poner en marcha la nave y salir de ese lugar. Pero hay un pequeño detalle: desde que se descubrió Deadrock, nadie ha salido con vida de este planeta, y su causa es todavía un misterio.

Olvidémonos un poco de la clásica aventura gráfica donde movemos a un personaje por diferentes lugares para interactuar con diferentes objetos. En este título, nosotros vemos a través de los ojos del protagonista, como si fuese en primera persona, pero con pantallas estáticas. Similar a lo que fueron en su momento títulos como el Myst, o cualquier hidden object de la actualidad. De esta forma, la dinámica del juego se basa en la velocidad que tengamos nosotros como jugadores para recorrer con el mouse cada locación que se nos proponga y encontrar los elementos con los que podamos interactuar. Lógicamente, vamos a tener un inventario limitado donde vamos a ir guardando todo lo que podamos recoger, y muchas veces la interacción no es solo entre objeto-locación, sino que muchas veces puede ser entre objeto-objeto, para formar un objeto nuevo, o “upgradear” los mismos.



Si le ponemos mucha expectativa al juego, estamos perdidos. Hay que tener en cuenta que es, como ya explique, una reversión de un juego primeramente hecho en flash, con todas las limitaciones que eso implica. Todos los puzzles propuestos son para reparar la nave e irnos del planeta. No esperen una historia muy intrincada, o esas sensaciones que nos proponen otros juegos ambientados en el espacio, porque no las van a encontrar.

El juego es completamente lineal. Si no resolvemos uno de los objetivos no podemos continuar, por lo que la recolección de elementos es consecuente a la historia: si encontramos algo para usarlo en breve, sino, no lo encontramos hasta que sea su momento. El manejo del mouse sobre la pantalla le da una curva de dificultad un poco más amable, ya que no hay secretos. Lo que encontremos desplazando el mouse por la pantalla es lo que hay, y nada más.



Y la realidad de todo, es que de forma contraria a lo que pueden pensar, lo realmente llamativo de Morningstar: Descent to Deadrock, es la simplicidad. Y muchos piensan que simple es poco, que simple es aburrido, que simple es fácil, y no siempre es así: partiendo de una interface completamente entendible y un manejo de las acciones tan simple como hacer “point & click”, el juego nos regala una dinámica entretenida, en la que en ningún momento vamos a atorarnos ni perder el tiempo en lugares donde nada va a pasar. En este sentido, los desarrolladores supieron utilizar las limitaciones de la plataforma original a su favor, y así poder crear un juego que no solo se apoya en la nostalgia del género, sino en la dinámica moderna y la resolución lineal de objetivos.

Palabras finales La experiencia de juego es corta comparada con otros juegos. Si no somos muy impacientes, en 3 o 4 horas continuas podríamos terminar el juego tranquilamente. Lo bueno es que cada escenario te propone una inspección minuciosa, que junto al grado de tensión que generan los climas propuestos por la soledad del espacio y la sensación de estar en el medio de la nada sin ayuda aparente, hacen que todo el título sea completamente disfrutable. Es un gran exponente de la ciencia ficción, aunque no se desarrolle demasiado dentro del género. Es una aventura gráfica para nostálgicos de los buenos juegos que no ostentan sino que logran ganar con su simplicidad.


Lo Bueno:
- Buen uso de la simpleza y el minimalismo para crear interés.


Lo Malo:
- Su corta duración.


Nota Final:

8.5

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ESCRITO POR Lucas Robledo

Game Designer y Producer. Redactor mercenario. Cinefilo conflictivo. Casi músico y muy poco de ilustrador. Gamer de la vieja escuela. Aficionado al terror, a los comics y a la literatura.

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