Análisis: The Technomancer - ¿¡Para esto queremos ir a Marte!?

Un nuevo RPG de acción que nos traslada a Marte. De los creadores de Bound By Flame.
Calificación:


Desarrollador:  Spiders
Distribuidora:  Focus Home Entertainment
Lanzamiento:  28 de Junio de 2016
Plataforma: Playstation 4, Xbox One y PC.

Análisis basado en una copia digital del juego facilitada por Focus Home Interactive

El estudio Spiders no es novato en realizar RPG de acción. El mediocre Bound By Flame, Mars: War Logs y Of Orcs and Men son muestras de su trabajo. The Technomancer es un claro ejemplo de cómo no aprender de los trabajos anteriores, pensando que un cambio de escenario y temática ayuda a paliar decisiones cuestionables de diseño.

En la salida de Bound By Flame pude notar que el juego era repetitivo, aburrido y, sobre todo, duro en gameplay. La historia no acompañaba a abandonar esa sensación de monotonía que cada pixel entregaba, por lo cual, comenzar The Technomancer y sentir lo mismo no fue buena señal.


Apenas comenzamos el juego se nos relata la historia de cómo la humanidad pudo colonizar Marte y cuál es la situación sociopolítica dos siglos después de este evento. En el mismo universo de Mars: War Logs, encarnamos a Zachariah Mancer quien es un Technomancer, persona que puede controlar la electricidad de su cuerpo gracias a implantes cibernéticos en su cuerpo y que son parte de un grupo de élite para cuidar a la clase dominante del decadente planeta.

Prácticamente no tenemos opción de personalización por fuera de lo pre-establecido en el juego. Elegiremos todo dentro de los parámetros que nos da el título, por lo cual no es posible crear una copia de nosotros o editar más elementos a gusto. Podremos elegir alguna de las cuatro ramas de habilidad que se presentan junto a algunas opciones más con respecto al cómo encaramos el juego en un principio, pero podremos modificar por el árbol para que se adapte a nosotros cuando avancemos en la historia. Al ser Technomancer, Zachariah tiene el poder de electrificar su armamento, lanzar rayos o colocar trampas con electricidad, por lo cual tendremos varias formas de afrontar los combates.


Tendremos tres posiciones de combate: con una "lanza" o báculo, con esta arma y un escudo o con un machete y una pistola. Podemos electrificar todos estos elementos que consumen la barra de electricidad y dependiendo de la variaciones que hagamos, seremos más efectivos contra grupos o jefes finales. Lo negativo llega por la "personalización" de estas armas y lo durísimo como poco receptivo que es el combate.

Primero, cada arma tiene dos o tres slots para mejorar, nada más. Lo que ocasiona que el arma solo tenga mejoras mínimas y limitadas a los mismos, ocasionando que gastemos recursos valiosos en un arma limitada desde el inicio. En tanto el combate está bien coreografiado, pero la respuesta del control es pésima ocasionando que entre la acción y la respuesta haya un delay importante. Si esto se agrega el complicado sistema de menues para ingresar a cada postura de combate o armamento (mismo error que presentaban Bound by Flame) hace que solucionar cada batalla un ejercicio de paciencia más que de habilidad. La accion no se detiene, solo va lenta, como si de un "bullet time" se tratase.


Al subir de nivel podremos mejorar las habilidades del personaje en combate Cuerpo a Cuerpo, Tecnomancia, Carisma, Sigilo, etc. Haremos foco en explicar el carisma, entre mejor resolvamos las conversaciones menos combates tendremos que afrontar para resguardar los valiosos recursos. Pero ¿qué sucede si estas "conversaciones" se dan en momento puntuales de la trama y pasamos la mayoría del tiempo combatiendo contra mutantes, mercenarios, insectos en la tierra desolada de Marte? Que gastamos puntos en mejorar un aspecto que el propio gameplay y diseño de misiones deja obsoleto. Otro error que podíamos encontrar en Bound By Flame, el cual si queríamos evitar alguna pelea no importaba qué nivel de Carisma o Persuasión tuviéramos, íbamos a pelear contra la horda del ejército enemigo, porque era contra eso dónde podríamos usar dicha habilidad.

Al analizar el aspecto narrativo, vemos que The Technomancer presenta a un Marte dividido en ciudades gobernadas por Elites que oprimen a la población y batallan contra otras por el dominio de los oasis de agua potable, el elemento mas valioso del planeta. Como siempre, habrá traiciones y secretos para motivar el desarrollo de la historia y sus múltiples finales dependiente de algunos eventos y decisiones. Un sistema de Karma (si drenamos el agua de los enemigos moribundos nos traerá un pésimo Karma) hará que ciertos compañeros y grupos nos sigan a lo largo de la aventura o todo lo contrario bloqueando misiones y partes de la historia. Esto viene acompañado de un apartado artístico muy atractivo, con las ciudades y paramos bien representados. Detalle aparte para los jefes finales y la fauna de Marte, las ruinas que encontraremos de los precursores y las ciudades con sus divisiones.


Pero todo esto se viene abajo con el diseño de los mapas y, sobre todo, la sobresaturación de misiones de recadero. Que se entienda, casi el 100% del género peca de convertirnos en el chico de los recados, eso no está en discusión. Pero que las misiones sean buscar o matar a X item/sujeto para un NPC  y pasemos por el punto A, para ir al B, para llegar al C, volver al A y terminar en B no ayuda a quitar esa monotonía y pesadez más si contamos con una cantidad desproporcionada. Ni hablar de las misiones que nos obligan a ser Sigilosos, donde no matamos a nadie por la espalda, si no que les avisamos que estamos detrás suyo con un choque eléctrico alertando al resto. Bound By Flame pecaba tambien ese aspecto y eso que eramos el arma definitiva para terminar con los Ice Lords

El diseño de mapas se ve limitado a pasillos en penumbras con la excusa de lo nociva que es la radiación en Marte, no así en algunas ciudades donde el mapa se abre en varios pisos, pero tendremos poca interacción con otros NPC.


A nivel gráfico, The Technomancer en consolas no destaca. Serruchos, expresiones faciales de generación pasadas, sombras y luces de resolución pobre, junto a tirones y caídas de frames en los susodichos pasillos en penumbras. Un lastre que ya se vio es otro juego del estudio del año 2014. Sí, Bound By Flame. En el aspecto sonoro, cumple su cometido y poco más, no hay nada que pueda destacar de su banda de sonido. Viene en ingles con subtítulos en español o en español neutro.

Palabras finalesThe Technomancer es, en resumidas cuentas, el hermanastro de Bound By Flame. Se cometen los mismos errores pero con un contexto sci-fi en Marte. La historia vislumbra como un agregado interesante que el juego mismo se esfuerza por quitarle importancia, inundando de misiones repetitivas y monótonas cada mapa. Ni su diseño artístico, ni su toma de decisiones lo salvan de caer en la mediocridad.

Lo Bueno: 
- La historia principal y la toma de decisiones.
- Diseño artistico.

Lo Malo: 
- El combate y los menues son poco intuitivos, junto a una lentitud de respuesta marcada.
- Problemas graficos (caída de frames, serruchos, expresiones faciales y sombras) .
- Misiones repetitivas y monótonas.
- Mismos errores por parte del estudio con respecto a sus anteriores trabajos.
- Sistema de Carisma inútil en el juego.


Nota Final: 
5

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ESCRITO POR Lucas Herrera

Padre y gamer compulsivo, Novio-marido-esposo-etc... Pendiente de terapia entre otros asuntillos mas...

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