Análisis: Aragami — no muertos y sigilo puro

Una aventura de sigilo puro. Encarnamos al espíritu de un Ninja muerto invocado por una chica llamada Yamiko. Víctima de un golpe de estado, deberemos salvarla a ella y a la emperatriz de las tropas del ejército de Kaiho.
Calificación:



Desarrollador:   Lince Works
Distribuidora:  Maximum Games
Lanzamiento:  4 de octubre 2016
Plataforma: PC, PS4

Análisis basado en una copia digital del juego para Playstation 4 facilitada por Maximum Games

En la actualidad, un juego 100% enfocado en el stealth es extraño. Uno de los últimos exponentes de este género, que hace principal énfasis en pasar desapercibido, es Mark of the Ninja: un juego altamente recomendable, no solo por su faceta stealth, sino por su estilo gráfico e historia acorde a lo que vemos en pantalla. Que un título para consolas y PC base su jugabilidad casi totalmente en el concepto de no ser visto nos remonta a la época de Playstation One con el legendario Tenchu.

En Aragami, veremos muchos de los elementos que hicieron grande a Tenchu, con un estilo gráfico hermanado con el presente en Mark of the Ninja y una historia, cuanto menos, acorde. Encarnamos a un Aragami, el espíritu de un Ninja muerto invocado por una persona, en este caso una chica llamada Yamiko. Víctima de un golpe de estado (o invasión), deberemos salvarla a ella y a la emperatriz de las tropas del ejército de Kaiho. A través de flashbacks y escenas cortadas, iremos revelando que relación tenemos con Yamiko como también cual fue nuestro tormentoso y caótico pasado.


El juego consta de trece niveles distribuidos por diversas locaciones de Japón con una duración aproximada de doce horas, más si se rejuegan en la búsqueda de aumentar nuestra puntuación o utilizar otras formas de aproximarse a la misión. Templos, castillos, aldeas, ciudadelas, todos tienen un detalle pasmoso a la hora de ubicarnos en este mundo. Hay un diseño artístico de admirar que trae consigo algunos problemas de rendimiento en los escenarios interiores y en las cinemáticas podremos ver tirones y caídas de frame, pero en el apartado de gameplay no se experimentó estos problemas. 

Como Aragami, somos un ser de sombras, un espectro que frente a las fuentes de luz nos veremos afectados de forma alarmante, por lo cual, la sombra (la oscuridad) será nuestro aliado más fiel. Iremos a lo largo de la aventura mejorando nuestro personaje con los pergaminos que vayamos encontrando y estos nos darán puntos de habilidad para utilizarlos en técnicas con un número limitado de usos. Estás técnicas son ofensivas o defensivas y es acá donde Aragami da la sorpresa: son mucho más efectivas las habilidades defensivas en el planteo general del juego.


Entiéndase que en los juegos actuales de sigilo, muchas de las posibilidades de mejorar nuestros personaje son ofensivas (véase Deus Ex: Makind Divided o Dishonored); en Aragami no es recomendable ir de esta forma. Un golpe y volvemos al último checkpoint. El estudio del mapa con las rutinas de los guardias y las posibles rutas de escape nos llevará menos pantallas de reinicio que el asesinar a diestra y siniestra. Es primordial un uso consciente de las sombras y la creación de las mismas para cargar nuestra "Esencia de Sombra" que cumple la funcion de darnos la energía suficiente para teletransportarnos o utilizar alguna habilidad en especifico. Si estamos en plena Luz, la misma se consume y será mucho más difícil continuar la pelea a partir de este punto.

Un punto en contra es la IA de los guardias. Una vez que encuentran un cadáver o al descubrirnos no pasará mucho tiempo hasta que dejen de buscarnos si nos ocultamos. Le quita mucho a la experiencia saber que, en caso de no haber recurrido al combate, la penalización es escasa. Un cambio en las rutinas o en la actitud de los guardias le daría un mejor castigo al error y ayudaría a mejorar la sensación de progreso una vez superada la fase. Otro punto desfavorable es el hecho de no tener ninguna ayuda para encontrar el punto de referencia de la misión. Para ser más específico, a veces recorreremos el escenario en su completitud, solo para pasar al siguiente stage. Ese pasillo detrás del bambú o esa ventana en la pared son los pases a la siguiente parte de la historia y los encontramos despues de estar un buen tiempo buscandolos, lo que ocasiona un corte en el ritmo abrupto e innecesario. Una pena.


Palabras Finales:Aragami es un título de stealth como hace mucho tiempo no se ve. Desafiante, meticuloso y sumamente recomendable para quienes busquen una experiencia fuera del combate machaca botones. Sus errores en la IA enemigo y la transición entre misiones no pesan sobre el conjunto del título, aunque su pobre desempeño en interiores y caídas de frame en las cinemáticas deslucen un trabajo tan redondo como entretenido.

Lo Bueno:
- Una clara propuesta stealth por sobre la acción.
- El diseño artístico y su planteo de misiones.
- La rejugabilidad.
- Uso de Sombras y la contrariedad de la Luz.


Lo Malo:
- La historia se siente desaprovechada.
- IA enemiga demasiado genérica.
- La transición entre misiones, el ir de un escenario a otro, se vuelve extensa por los motivos equivocados.
- Bajo desempeño gráfico.


Nota Final:
8

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ESCRITO POR Lucas Herrera

Padre y gamer compulsivo, Novio-marido-esposo-etc... Pendiente de terapia entre otros asuntillos mas...

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