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Análisis: The Hong Kong Massacre — el Hotline Miami de la mafia china

Si metemos a Jhon Woo, Hotline Miami, Tríadas Chinas y Max Payne en una licuadora, sólo podemos esperar que algo hermoso salga como resultado. Y con The Hong Kong Massacre es así, al menos por la media hora inicial de juego.

Calificación:


Desarrollador: VRESKI
Distribuidora: VRESKI
Lanzamiento: 22 de enero de 2019
Plataforma: PC, PS4

Análisis basado en una copia digital del juego para PS4 facilitadas por VRESKI

Si metemos a Jhon Woo, Hotline Miami, Tríadas Chinas y Max Payne en una licuadora, sólo podemos esperar que algo hermoso salga como resultado. Y con The Hong Kong Massacre es así, al menos por la media hora inicial de juego.

Como los primeros tres meses de enamoramiento de una pareja donde los defectos son tiernos y no nos damos cuenta de lo dañinos que pueden llegar a ser en el futuro, así son los primeros minutos con este título.

The Hong Kong Massacre es un Bullet Hell visto desde arriba con un nivel de acción explosivo que no para ni un segundo, donde nuestro personaje muere de sólo un disparo, pero también nuestros enemigos. Y para hacer valer nuestra justicia, podremos hacer una zambullida para esquivar la balacera y detener el tiempo por unos segundos para quedar como unos héroes de acción bien de antaño.


Queda muy en claro lo que el equipo de Vreski quiso hacernos sentir con esta entrega, y créanme que funciona por un tiempo. Entrar en una habitación lúgubre iluminada sólo por la explosión de las balas y las luces de neón que se filtran por las ventanas, mientras arrasamos con nuestros enemigos sin recibir ni un disparo, nos hace sentir como una verdadera máquina de venganza.

La historia de HKM es algo simple, pero está ahí para darnos una pequeña motivación moral para justificar tanta sangre derramada. Estaremos en la piel de un policía que quiere vengar a su mejor amigo y compañero, quien fue asesinado por la mafia china. A medida que avanzamos nos irán develando más detalles pero no son profundos ni importantes, sólo están ahí para llevarnos de una balacera a la otra.

Al poder ralentizar el tiempo y realizar esquives que nos vuelven invulnerables momentáneamente, tendremos en nuestras manos todo lo que necesitamos para llevar a cabo nuestra venganza. Además, al comenzar cada misión podremos elegir un arma de entre cuatro (las cuales iremos destrabando a medida que vamos avanzando en el juego).

Las armas que tendremos a nuestra disposición son una pistola, una SMG, una escopeta y un rifle de asalto. Las son muy diferentes entre sí y podrían inclinar la balanza a nuestro favor en cuestión de segundos, por eso es muy importante conocer los niveles y saber cuándo nos conviene hacer uso y abuso de cada una.

Al finalizar cada misión recibiremos una estrella, la cual podremos usar para modificar nuestras armas con mejoras como clip de balas más grande, mayor sucesión de disparos entre sí, mayor movimiento mientras la manejas, etc.


Incluso con estas mejoras, la dificultad se mantiene a flor de piel. Hong Kong Massacre no te perdona los errores, y eso no sería algo malo si no fuese porque muchos de ellos no son responsabilidad nuestra: Nunca queda claro qué objetos del escenario nos sirven para cubrirnos de las balas y cuáles no; la invencibilidad en nuestro esquive es muy útil, pero al terminar la animación de ese movimiento volvemos a ser vulnerables y los enemigos nunca dejan de disparar, por lo que es muy probable que muramos al terminar un esquive si es que no caímos detrás de un lugar que nos cubra; si bien la habilidad de ralentizar el tiempo recarga rápido se vuelve una herramienta indispensable para la supervivencia, es por eso que en los momentos que no podemos utilizarla somos carne de cañón. Esto hace que dicha habilidad deje de ser una mecánica y pase a ser algo tan indispensable como disparar.

Estos son sólo algunos de los problemas que encontré en mi viaje por las lúgubres y repetitivas sedes de mafiosos en Hong Kong. Pero uno de los peores pecados de este juego es haber desperdiciado el potencial que tenía con los jefes.

Las Boss fights de este juego son cinco, pero cuatro de ellas son mentira. La primer batalla es adrenalínica, ya que nos encontramos en un espacio grande corriendo contra un enemigo muy hábil y que aguanta varios tiros. Además, el malvado contrincante llamará a sus súbditos para empeorar las cosas. La escena se vuelve épica en segundos y se puede palpar la necesidad de sobrevivir de ambos contrincantes.


El problema de las otras cuatro batallas de jefe es que son exactamente iguales, poco y nada cambia. La mecánica es la misma, no tienen estrategia ni mayor dificultad y sólo evidencian la falta de imaginación y resolución que el equipo Vreski tuvo a la hora de cerrar las ideas. Como era de esperarse en este tipo de juegos, la muerte es sólo un pestañeo. Morimos y renacemos en segundos, lo que no nos deja tiempo para pensar que quizá no la estemos pasando muy bien y queramos pasar a otra cosa. Antes que podamos decidir ya estamos saltando, disparando e insultando.

Si odiás tu vida y no tenés mucho en qué invertir tu tiempo, terminar el juego te recompensará con tres challenges modes para cada nivel. Uno de ellos es un Time Trial, otro te pide terminar el nivel sin ralentizar el tiempo y el último te exige no errar un solo tiro.

Lamentablemente la experiencia repetitiva y vacía que ofrece este juego con el tiempo nos aleja de seguir sacándole jugo. Y eso es una verdadera lástima porque potencial hay para repartir, pero se nota que The Hong Kong Massacre necesitaba una media horita más en el horno antes de servirlo a la mesa.


Palabras Finales:
Hong Kong Massacre presenta una fuerte media hora de gameplay seguido de horas tras horas de repetición. Este título es ideal si tienes unos minutos de más entre obligación y obligación y para distraerte un ratito, pero lejos está de ser redituable si lo que buscas es un juego que te atrape, sorprenda y divierta durante toda su duración.

Lo bueno:
- La estética y los efectos de luz.
- La acción frenética y la sensación de badass que sentimos cada vez que terminamos un nivel.

Lo malo:
- Repetitivo y falto de ideas.
- El 80% de tus muertes no serán nuestra responsabilidad.
- El potencial desperdiciado en las batallas contra los jefes.


Nota Final:

5.5


Sobre el autor:
Rodrigo Scarlata
Amante del terror en todos sus medios y aspirante a artista marcial. Ama a Hokuto no Ken casi tanto como a sus gatos
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