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Análisis: Resident Evil 3 — acción, terror y el Nemesis más espeluzante

Resident Evil 3 Remake es una adaptación a los tiempos actuales de la tercera entrega numérica de la saga survival horror de Capcom. Regresamos a Raccoon City más de 20 años después a enfrentar los mismos terrores, ahora modernizados.

Calificación:



Este análisis corresponde a nuestra experiencia con la campaña de Resident Evil 3. El modo multijugador, Resident Evil Resistance, es un juego aparte y será analizado de forma independiente. 


Desarrollador: Capcom
Distribuidora: 
Capcom
Lanzamiento: 03 de abril de 2020
Plataforma: PC, PS4, Xbox One


Análisis basado en una copia digital para PS4 facilitada por Capcom 

Corría el año 1999 y Capcom tenía entre manos uno de los videojuegos más vendidos de la primera PlayStation. Resident Evil 2 había sido un éxito y Capcom quería lanzar una nueva entrega en la consola, antes de la llegada de la PlayStation 2, que tenía fecha de estreno para marzo del 2000. Sabían que si se ponían a desarrollar un juego de cero no llegaban. Entonces, tras descartar algunas ideas y proyectos, dieron con la secuela ideal que usaría el mismo motor que su antecesor y el mismo sistema de juego, aunque con algunos cambios para orientarlo más a la acción.

Nuestro análisis también en video, en YouTube.

Así nacía Resident Evil 3, un survival horror que ofrecía un sistema de combate más cómodo y, para muchos, perfeccionado, pero que no hubiese quedado en la historia si no fuese por su singular antagonista. El implacable Nemesis puso el broche de oro para hacer de la experiencia jugable algo distinto. Nunca no sentíamos a salvo y tuvimos que aprender, a la fuerza, que las armas convencionales no servían para plantarnos ante el gigantón. Una combinación ideal entre acción y supervivencia que hizo de aquella vieja entrega la favorita de muchos.

El nuevo Resident Evil 3, que llega el próximo 3 de abril, es una recreación de aquel título de 1999. De hecho, las condiciones de lanzamiento son parecidas a las de aquella época porque Capcom decide lanzar este nuevo remake por el éxito de Resident Evil 2 el año pasado.

Este remake nos cuenta la historia del escape definitivo de Jill Valentine, quien se ve inmersa en el caos de Raccoon City cuando ocurre el estallido del Virus-T y casi toda la ciudad termina convertida en zombi. La historia y los protagonistas son los mismos, pero Capcom aplica algunos cambios para hacer que la aventura sea más narrativa. El juego ahora se vale más de cinemáticas y no tanto de diálogos in-game, que siguen presentes, pero solo cuando el gameplay lo amerita. Es una experiencia más inmersiva que excede la nostalgia.


Como es de esperarse, Resident Evil 3 continúa con la fórmula que tanto le sirvió a Capcom con el remake de Resident Evil 2. Cámara sobre el hombro y, por ende, perspectiva limitada con respecto a lo que tenemos detrás y a los costados; movimiento ágil y una atmósfera más oscura son los componentes que modernizan el sistema que, en el núcleo, sigue siendo como el de los survival horror de antaño.

Lo que hace Resident Evil 3 es aplicar ajustes al gameplay para orientar la experiencia un poco más a la acción. En este sentido, tenemos una tecla de esquive, como en el original, pero que acá funciona tipo parry. Si esquivamos en el momento justo, evitaremos que el enemigo en cuestión nos haga daño y podremos conseguir el espacio necesario para reacomodarnos y seguir atacando.

Otro apartado que responde al gameplay de acción es que los enemigos vengan de a montones. Hay momentos en los que enfrentamos decenas de zombis, hunters y otros, de modo que la estrategia ahora también está enfocada en pensar a qué enemigo dispararle primero y a cuál directamente no matar y solo esquivarlo. Tenemos un arsenal más sofisticado con más de dos mejoras para cada arma, lo que hace que tengamos que destinar tiempo y esfuerzo a encontrarlas para que lidiar con tantos enemigos a la vez no sea un suplicio.


Los puzles son más sencillos que los de antaño, algo que ya pasaba en el remake de Resident Evil 2, y consisten en explorar y encontrar las piezas necesarias para seguir avanzando. Siempre hay una gestión de inventario involucrada, que ahora es especialmente complicada porque incluso la pistola ocupa dos casillas de inventario si tiene las mejoras.

Por otro lado, nos toca hablar de Nemesis, la estrella del show. El monstruo es todo lo que esperaríamos y tiene una inteligencia artificial despiadada. Tiene varios trucos para hacer que nuestra travesía por Raccoon City sea insufrible, en el mejor sentido de todo. ¿Acaso no es lo que esperábamos? Usa su tentáculo como lazo, desde el principio del juego, pega puñetazos que drenan la mitad de la vida, pega unos saltos a lo Spider-Man que le permiten aparecer justo delante nuestro y cada tanto pega un grito que aturde a Jill y la paraliza.


Podemos enfrentar a Nemesis de algunas formas particulares, pero, en líneas generales, siempre estamos en desventaja ante su presencia. Lo que vieron en la demo es un panorama perfecto de las primeras horas de juego y del potencial que tiene el gigantón, que no nos deja tranquilos en todo el juego. Como es de esperarse, hay varias sorpresas relacionadas a Nemesis que voy a dejar que descubran ustedes mismos. Lo enfrentamos en varias ocasiones como jefe, tal cual como pasaba en el original, y muchos de estos enfrentamientos son espectaculares al más puro estilo Resident Evil.

Ya sea porque la atmósfera es más envolvente o porque la cámara sobre el hombro no nos deja monitorear donde está Nemesis en todo momento, sea por la razón que sea, el monstruo en este remake es más aterrador. También puede ser más frustrante para los jugadores más nerviosos porque si no logras esquivarlo o bajarlo por unos segundos, tal como se puede hacer en la demo, es bastante difícil que salgamos vivos del encuentro. Solo correr no alcanza.

En líneas generales, Resident Evil es una experiencia de acción y terror más que convincente. Los escenarios en los que tomamos control de Carlos son los más orientados a la acción, sin llegar a ser un shooter. Hay que aclarar que el juego nunca deja de sentirse como un survival horror. Pero el hecho de que Carlos empuñe una ametralladora como arma principal y que tenga un puñetazo como movimiento de esquive hace que, indudablemente, los momentos en que tomamos control de él se sientan más brutales y más orientados al combate.


El diseño de niveles es abierto en el sentido que, como es costumbre en la serie, revisitamos varias secciones, especialmente de manera opcional para recuperar algún secreto o ítem extra. La variedad de escenarios cumple hasta el tercer acto, donde echamos de menos un escenario del juego original que acá borraron por completo.

Siendo un juego relativamente corto, como nos tiene acostumbrados la saga con excepciones, hubiese esperado más variedad en los combates contra jefes. Hay uno en particular que se repite y deja en evidencia el desarrollo apresurado del juego. No es una aventura que se sienta desprolija, pero si hay pequeños detalles como este que les estoy mencionando que hacen que el juego diste de la obra maestra que fue Resident Evil 2 el año pasado.


El valor rejugable de esta entrega es clásico en la saga. Nos propone jugar la única campaña que tiene una y otra vez, mejorando nuestra marca de tiempo, cantidad de guardados y veces que nos abatieron. Como es usual, cada vez que lo terminemos obtendremos una puntuación que va desde la C a la S+ dependiendo de nuestro desempeño. En esta entrega, además, vuelve la tienda del original, donde podemos comprar armas, potenciadores para nuestra fuerza y defensa, riñoneras para ampliar el inventario y varios extras más, incluyendo el traje de Jill del primer Resident Evil.

A nivel técnico y visual no hay quejas. Resident Evil 3 vuelve a usar el RE Engine, el motor que debutó con Resident Evil 7 y que le da un look más fotorrealista a la saga. La ambientación es oscurísima en varios escenarios, demostrando un juego de luces y sombras que sugiere que juguemos el juego de noche y con auriculares. El diseño sonoro está a la altura, sabiendo dar escalofríos con las fuertes pisadas de Nemesis acercándose y recreando un efecto bastante realista y violento con los sonidos de impacto de las balas contra los zombis y otros enemigos.




Que haya vuelto el cuchillo como arma irrompible les da una razón extra a los fans para terminarlo sin usar armas de fuego. Los enemigos ya no se desmiembran como en Resident Evil 2, pero el hecho de que vengan en manada hace que ahora importe más que nunca dispararles a sus puntos débiles. Resident Evil 3 tiene elementos de juego de acción, pero no pierde el elemento survival horror por lo tácticos que son el combate y la administración de recursos que propone.

Antes de cerrar, les voy a comentar uno de los cambios que introduce este remake que más me gustaron. El juego nos presenta a una Jill Valentine más humana. La industria de los videojuegos avanzó y no solo hoy es más fácil recrear emociones en los personajes, también hay un público que exige empatizar con los protagonistas. Resident Evil 3 no se toma en serio a sí mismo en términos de historia. La faceta clase B no la pierde en ningún momento. Pero, como sucedió con la entrega que recibimos este año, los personajes tienen motivaciones más claras que en los juegos de antaño y la historia se entiende mejor.

Personalmente, creo que Jill Valentine es uno de los personajes que más necesitaba una actualización porque las entregas de la PSX quedaron viejas, y Resident Evil 5 y Revelations no han hecho más que caricaturizarla y sexualizarla. En Resident Evil 3 remake tenemos a una protagonista que lucha por sobrevivir y su esfuerzo se nota. Y el juego es muy consciente de hacerla destacar en un escenario dominado por hombres. ¿Se acuerdan que en el juego viejo le pegaba una cachetada a Carlos? Acá es incluso más badass.


Palabras Finales:
Resident Evil 3 hace las cosas bien en lo más importante: en hacer de Nemesis un enemigo con el suficiente potencial como para dar pesadillas por 20 años más. Es un título de terror y acción más que sólido, que sabe cómo adaptar la fórmula de antaño del título de 1999 a los tiempos que corren. Al ser una secuela, es claramente un título menos único y sorprendente que Resident Evil 2 remake, que indudablemente puso las bases para esta tercera entrega. Pero eso no quiere decir que viva a la sombra del anterior, más bien es un complemento. Los fans no se van a decepcionar y, como en los viejos tiempos, lo van a rejugar una y otra vez.

Lo bueno:
- Siempre está bueno recibir remakes que no sean un calco del original. De esta forma, Resident Evil 3 tiene mucho para ofrecer a quienes se saben el juego viejo de memoria.
- Nemesis no está desaprovechado y tiene una IA a la altura de su presencia aterradora
- El sistema de combate está más pulido en esta entrega, sin llegar a ser un shooter

Lo malo:
- Es una secuela continuista, tiene pocas sorpresas si ya jugamos Resident Evil 2
- Se echa en falto más variedad en el diseño de jefes

Nota Final:

8.5
Muy bueno
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ESCRITO POR Florencia Orsetti

Editor in Chief y fundadora de SHD. Aficionada por el horror tanto en videojuegos como en cine y literatura, tiene varios años de experiencia en redacción periodística. Seguidora y promotora de videojuegos independientes.

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