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Análisis: Werewolf: The Apocalypse - Earthblood — Un paseo olvidable por mundo de tinieblas

Werewolf: The Apocalypse - Earthblood es un título de acción RPG a cargo de Cyanide Studio y Nacon para PC, PlayStation 4, Xbox One, PlayStation 5 y Xbox Series X basado en el popular juego de rol Werewolf, de Mundo de Tinieblas.

Calificación:

Desarrollador: Cyanide Studios
Distribuidora: Nacon
Lanzamiento: 04 de febrero de 2021
Plataforma: PC, Xbox One, Xbox Series PlayStation 4, PlayStation 5

Análisis basado en una copia digital para Steam facilitada por Nacon


Cuando vi que había en desarrollo un juego basado en Hombre Lobo, no pude contener la emoción. Siempre me gustó esa clase de criatura mitológica, y muy pocas veces se la ha podido plasmar en un videojuego, mucho menos como protagonista. Desde Altered Beasts hasta Castlevania: Legacy of Darkness, no había tenido una grata experiencia, no sino hasta que llegó The Wolf Among Us, que fue un relato hermoso y cuya secuela podría estar cerca. Así que cuando vi que ya estaba para jugar, lo bajé, pero… ¿qué esperar de un juego del mismo universo que Vampire the Masquerade: Bloodlines? De forma personal, esperaba esto: en primer lugar, rol, segundo, sangre, tripas, y una buena historia. Tercero, una jugabilidad que me atrape y me parezca emocionante. Los resultados son… cuestionables.

Werewolf: The Apocalypse: Earthblood está basado (por si no era obvio ya) en el homónimo juego de rol de Mundo de Tinieblas. La ambientación se nos cuenta de forma muy breve en una cinemática a lo Greenpeace donde nos muestran que todo forma parte de Gaia, la que vendría ser la naturaleza, la creadora, y luego una tríada de entidades menores: Kaos (fuente de la vida y el principio de las cosas),  La tejedora, el orden y la organización, y el Wyrn, que encarnaba el equilibrio entre el caos y el orden, hasta que cambió, fue corrupto y ahora, enloquecido, planea destruir la creación en todo su orden.


Nuestro protagonista, un Garou (nombre dado a los hombres lobo en el universo de Mundo de Tinieblas) llamado Cahal, convive en un Túmulo junto a su familia y otros Garou, combatiendo a Endron, una filial de Pentex, empresas mancilladas por el Wryn y que solo buscan corromper y destruir el planeta. Así nos embarcamos en esta aventura no lucrativa, donde lo que importa es la manada y Gaia. Por el camino conoceremos algunos personajes, pero el juego peca de presentar a los principales al inicio, y esas caras serán las únicas importantes durante casi todo el juego. Los NPC genéricos a veces hacen comentarios cuando pasamos, pero no hay una situación muy inmersiva que digamos, todo nos empuja de una patada en el huesito dulce a que vayamos a tal lado y rompamos todo para luego poder repetirlo y… ¿qué les costaba poner un auricular en el oído de Cahal? Siempre parece que está oyendo voces como si tuviese esquizofrenia.

Earthblood se presenta como un juego de acción/RPG, pero que toma la parte de rol, la rompe en pedazos, la coloca en un cofre sellado, lo cierra y lo tira al mar. Su estilo hack’n slash recuerda mucho a juegos como Hulk (2003) o a Prototype: nos encierran en una habitación con diversos enemigos y debemos decidir cómo eliminarlos, sin poder avanzar hasta limpiar la zona. En el camino podemos ir recolectando whisky, virotes de ballesta y espíritus (como para recordarnos que estamos en el mundo de Hombre Lobo, brevemente) y así obtener experiencia.

Sí, el juego presenta algunos elementos RPG como experiencia y un árbol de habilidades que mejora nuestras diferentes formas (humana, de lobo e híbrido) pero más allá de eso, no ofrece muchas variantes. Cada zona de enemigos se presenta de forma muy básica: habrá torretas, cámaras y enemigos, si logramos derribarlos en sigilo, pasamos sin problema, si nos detectan, nuestro personaje saca su lado bestial para transformarse en un mítico Garou y cortar en pedazos todo lo que se mueva, haciendo combos (bastante pobres si me preguntan, ya aburre ver los mismos movimientos) y juntando ira para activar nuestras habilidades de combate. Llenando una barra podemos entrar en frenesí, que nos permite hacer mucho más daño a golpes básicos, pero no podemos usar habilidades. Todo este combo nos da una falsa sensación de libertad, podemos enfrentar la situación como queremos, pero la realidad es que derribar gente de forma silenciosa nos permite llenar la ira, así que el camino realista es ir matando uno por uno hasta que nos descubran y terminar matando al resto. Incluso el juego tiene zonas de combates obligatorios, por lo que tampoco sirve tanto el invertir todo en sigilo.

A todo esto quiero hacer un breve apartado de las transformaciones: la humana se basa en el sigilo, y la híbrida en el combate, por lo que la de Lupus (forma de lobo) está únicamente para reforzar la de sigilo, y pasar por conductos de ventilación, pero es una pena y se siente desperdiciada, ya que podría haber sido una forma de combate ágil, en vez de relegar todo el combate en la híbrida.

La interfaz es simple: tenemos un medidor de ira que se va acumulando con muertes sigilosas o al beber whisky, y un contador de saetas de ballesta (única arma contra las cámaras) y oro de tragos de la petaca. Los objetivos principales se nos muestran con un marcador en todo momento, mientras que los secundarios (hay misiones secundarias, aunque no lo crean) precisan que busquemos bastante. Al transformarnos en hombre lobo, tendremos un medidor de vida, de ira (que ganamos al golpear y matar) y otro que nos indica cuándo podemos usar el frenesí. Simple, pero efectivo.

Gráficamente el juego se ve bien, aunque no es absolutamente nada del otro mundo, se nota que está trabajando con gráficos de hace varios años. Ya sea por Unreal Engine o porque son los mismos desarrolladores que Call of Cthullu, pero los errores de postprocesado están y se ven. La iluminación está muy bien hecha, aunque se aprecia mucho más en el nivel de Nevada que en los otros, donde lo único que veremos será instalaciones tras instalaciones. Un dato curioso es que en calidad máxima y en normal se ve prácticamente igual.

Ahora musicalmente el juego es genial, de hecho el desierto tiene un sonido muy bien logrado, donde cada tanto podemos oír serpientes de cascabel u otros animales que andan ahí, demasiado escondidos. La banda sonora es una joyita, con temas como Kai Tangata, de Alien Weaponry o Crinos Rage, de H.Pi. Los amantes del metal encontrarán una buena playlist que acompaña las escenas de descuartizamiento bruto.

Lamento mucho quizás mi experiencia con este juego, al esperar mucho una cosa y obtener otra, pero ni siquiera en lo que ofrece es de lo mejor. Podría deberse a un presupuesto ajustado, o a que no tenían ganas de hacerlo, pero el resultado es un juego con una historia muy insustancial, cayendo en clichés ya vistos en juegos como Prey (2006), con niveles y enemigos por demás repetitivos, los escenarios sólo son 3, un bosque, un desierto y… el favorito de los desarrolladores que te quieren volar todo a la mierda: una plataforma petroquímica en el medio del mar. Así que este juego no ofrece rol, no ofrece horror, sólo ofrece una experiencia de acción que no puedo recomendar a precio completo.

Esperaba interacciones entre tribus, relatos sobre la cosmología de Hombre Lobo y una historia que me atrape (no olvidemos, está basado en un juego de rol, un juego sobre contar historias). Lo que vi es una historia casi sin personajes, con motivaciones forzadas... y ya no debería seguir enterrando a este juego que se esforzó mucho en que la pasemos bien, y poco en querer contarnos algo. Si quieren un juego de combatir con poderes, hacer sigilo y destruir bases enteras, compren Prototype, está barato y se ve igual de bien.


Lo bueno:
- Explotar en frenesí se siente genial
- La música da un excelente clima
- Corre en cualquier pc con menos de 10 años

Lo malo:
- La historia apenas deja entrever algo del universo
- Las mecánicas son demasiado repetitivas
- Gráficamente podría ser mejor

Nota Final:

4
Malo

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