En nuestro canal de YouTube

Las mejores películas de terror de 2018 — Segunda parte


Por Cristian Farias

Segunda parte de nuestro resumen con lo mejor del cine de terror de 2018. Como ya mencionamos en la primera parte, vamos a destacar las mejores películas de terror, eligiendo una por mes. Así la lista nos quedó bien variadaNo son todas joyas porque algunos meses se estrenaron películas bastante mediocres y, de entre ellas, seleccionamos lo "mejorcito". Hoy llegan nuestras elegidas de junio a diciembre de 2018, ¡y de yapa una mención extra!. ¿Ya las viste todas?

Lee más: "Mejores películas de terror de 2018 - Primera Parte"

Julio: Unfriended: Dark Web


Unfriended (2014) fue realmente una pésima película. La idea era buena, algo que no se había visto mucho, pero pésimamente desarrollada. Por eso, las expectativas con esta secuela eran realmente nulas. Unfriended: Dark web, supo ganarse este lugar.

Cinco amigos se reúnen en una videollamada para pasar una “game night”, cuando uno de ellos presume su nueva laptop… Una laptop que encontró y que pertenece a un hacker que hará lo imposible para recuperarla.

Sí, con una premisa tan simple y básica, esta cinta sabe atrapar. Para empezar, a diferencia de su predecesora, esta vez no tenemos factores sobrenaturales, lo cual suma muchísimo. Ya que no hay que “forzar” argumentos pocos creíbles. Además, de ese pequeño pero importante factor, hasta contamos con algún plot twist y personajes relativamente interesantes. 

Películas baratas si las hay… Como todo lo procedente de BlumHouse, pero… ¿Más barata que 5 personas en skype? Lo dudo. Es una hora y media bastante más entretenida de lo que imaginaba.


Agosto: Summer of ‘84


Esta película no es de miedo, ni de suspenso, ni un survival. Es una película de misterio, pero así y todo da más miedo que Slender Man (2018), la otra opción para este mes. Summer of ‘84 cuenta la historia de un grupo de jóvenes que intentan descubrir un asesino en serie que anda suelto por su ciudad. ¿Que tiene de especial? Que transcurre en los ‘80, y todo se siente como si fueran los ‘80. No solo las locaciones, sino todo. Y cuando digo todo, es TODO. Las escenografías, la música, la vestimenta, la paleta de colores, la fotografía, las técnicas de filmación. Todo es 100% de los ‘80. Podríamos decir, si se quiere, que es un película del ‘84 que se estrenó recién ahora, y nadie podría decir que no sin leer al respecto.

Los personajes estereotipados de los ‘80 son impecables. Los protagonistas tienen personalidades que perfectamente encajan con niños de su edad y época. Incluso el misterio está bien sobrellevado, manteniendo casi hasta el final la incógnita de quién es el asesino. Y luego del final sigue sorprendiendo. Una gran producción que pasó más desapercibida de lo que debería.


Septiembre: Mandy


¿Qué?? ¿Otra vez Nicolas Cage? ¿¿En serio?? ¿Es una broma? No, mi estimado lector, no lo es. Por primera vez en muchos años, creo que Nicolas puede estar contento de lo que hizo en 2018. No solo estuvo en estas dos películas que mencionamos, sino que también en otros dos éxitos animados del año (Spider-Man: Into The Spider-Verse y Teen Titans Go!).

Panos Cosmatos nos trae esta segunda cinta como director, la cual aprovecha, al igual que Mom and Dad (2018) el desquicio que sabe interpretar Cage para su beneficio. La cinta, situada en 1983, básicamente se divide en dos grandes partes. La primera mitad nos cuenta sobre la vida que lleva el personaje de Cage (Red Miller, el leñador) junto a su esposa en el bosque. La esposa es el blanco de una secta, la cual la secuestró y luego la asesina delante de él. La segunda mitad, nos muestra la sed de venganza que tiene el esposo y cómo va a desarticular esta secta y a sus seguidores uno a uno. 

Es magistral el uso de la paleta de colores a lo largo de la cinta. Desde el inicio, nos transmite paz y armonía en la dupla protagonista. Toda la caracterización de los personajes, los planos, la relación que se presenta y, como mencioné, la paleta de colores, logran transmitir una magia bellísima que nos compenetra rápidamente con Red y su esposa. De la misma forma, en la brutal segunda parte, los nuevos colores que se presentan transmiten los sentimientos acarreados por Red, su sed de venganza y todo el dolor que lleva dentro.

Sin duda, Mandy es una película brutal y cruda, de principio a fin. Un deleite visual con grandes interpretaciones que cumple lo que promete de principio a fin. En cierta ocasión, oí que si alguna vez, alguien hubiera querido adaptar la portada de un disco de Heavy Metal al cine, Mandy sería el resultado. Y tiene toda la razón.


Octubre: Halloween


Hellraiser es una de las sagas más maltratadas de la historia del cine. Con incontables secuelas innecesarias y de peor calidad, es evidente que deberían dejarla en paz, con la poca dignidad que le queda. Algo similar sucedió con la saga Halloween. Con dos líneas de tiempo en una misma saga, un intento fallido de spin-off y un remake de dudosa calidad en manos de Rob Zombie, las expectativas de esta nueva entrega estaban bastante altas al saber que John Carpenter iba a estar involucrado.

Afortunadamente, recibimos una de las secuelas más dignas de la saga (que abre una nueva línea temporal, pero a estas alturas, ¿qué importa?). Desde el comienzo de la cinta se nota un bellísimo cuidado a los detalles, la música, la ambientación, los colores, todo es delicado y respetuoso hacia la entrega original.

La trama nos cuenta como Laurie, tras los asesinatos del 1978, se mantuvo siempre a la espera de que Mayers escape para concluir lo que hace tanto tiempo comenzaron. No hay mucha más complejidad en la trama y funciona de maravilla. Todo, desde las escenografías, las muertes y las actuaciones se sienten como una auténtica película de Halloween. Nada de secuelas baratas y realizadas sin ganas.

Debo destacar lo bien que ha envejecido Jamie Lee Curtis y la maravillosa interpretación que nos ofreció, nuevamente, en el papel de Laurie. Definitivamente, sin ella esto iba a terminar mal, pero el guión supo acompañarla para dejarnos satisfechos y con una ligera sensación de incomodidad al salir de la sala. Si todas las secuelas/remakes/reboots fueran así, habría menos haters en el mundo.


Noviembre: Overlord


Overlord es la mejor adaptación de Wolfenstein que podrían haber hecho. Soldados, Nazis, ciencias oscuras, mutantes/zombies… No hace falta nada más para despertar interés por esta cinta. Overlord nos da todo lo que necesitamos para pasar un buen rato: acción, sangre, tiros y explosiones. Todo con un argumento un poquitito tirado de los pelos, pero "ya fue". Hay super-nazis contra soldados, ya está, ¡agarra los pochoclos y disfruta!

Dirigida por Julius Avery, un director relativamente novato, y protagonizada por nadie realmente famoso (pero sí por gente que tiene un buen futuro por delante), la cinta nos cuenta cómo un grupo de soldados que debía derribar una torre de comunicación nazi, se encuentra con algo mucho más grande y peligroso. Las actuaciones son decentes, los efectos también, y, aunque se estanque ligeramente en el segundo acto con demasiados diálogos, el resultado es favorable. Una película por demás disfrutable, que lo hubiera sido más si en vez de Overlord le ponían Wolfenstein.


Diciembre: Bird Box


Dirigida por Susanne Bier y protagonizada por una espléndida Sandra Bullock, Bird Box nos cuenta la historia de un ¿ataque bacteriológico?, ¿invasión extraterrestre?, ¿apocalipsis?, ¿una epidemia. Bueno… La verdad no está del todo claro. La cosa es que la humanidad está siendo devastada por un algo que si lo ves, te hace suicidarte, así de “simple”. 

Podemos definir este filme como un survival que nos narra, en dos tiempos paralelos, la lucha constante de un grupo de sobrevivientes por mantenerse con vida, abastecerse de alimentos y, como si fuera poco, parir. Con grandes actuaciones de Bullock y John Malkovich, este largometraje con una duración de dos horas no se hace denso, pesado ni aburrido. Sino, por el contrario, siempre mantiene al espectador con una tensión latente, siempre a la espera de algún nuevo problema que enfrentar.

Si bien la premisa es similar a la de A Quiet Place (2018), Bird Box toma decisiones distintas para desenvolver la trama, las cuales, en general, son decisiones acertadas. Ambos largometrajes son dignos de apreciar y disfrutar.


Mención Especial: The Haunting of Hill House:
Netflix y Mike Flanagan se lucieron con esta espectacular serie. A lo largo de sus diez capítulos, logramos empatizar con cada uno de los variados personajes que se nos presentan, tanto en sus versiones adultas, como en las infantiles.Las técnicas de dirección utilizadas (sobre todo en el capítulo seis) y el terror en la atmósfera son dignos de recordarse durante muchos años. Sumado al excelente desarrollo del drama familiar, dan como resultado una de las mejores (si no es la mejor) series de todo el año. Hagan o no una segunda temporada, yo he quedado realmente satisfecho con el resultado que obtuvo.

Afortunadamente, hemos podido cerrar el año con una buena última producción por parte de Netflix y con una vara muy alta que superar el año próximo en lo que materia de terror respecta. Solo será cuestión de esperar a ver qué nos depara el 2019
Comparte en Google+

0 Gritos :

Publicar un comentario