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Análisis: Layers of Fear 2 — la pesadilla más psicodélica regresa

Layers of Fear 2 es un juego de terror psicológico en primera persona con énfasis en la exploración y la historia. Los jugadores controlan a un actor de Hollywood que atiende la llamada de un director enigmático para asumir el papel principal en una película rodada a bordo de un transatlántico. Ten cuidado, porque nada es realmente lo que parece.

Calificación:


Desarrollador: Bloober Team
Distribuidora: Gun Media
Lanzamiento: 28 de mayo de 2019
Plataforma: PC (Steam), PS4, Xbox One

Análisis basado en una copia digital para Steam facilitada por Bloober Team


Si la primera entrega de la saga nos sumergía en la mente de un pintor muy perturbado, Layers of Fear 2 continúa con esa premisa, ahora poniéndonos en la piel de un actor. Bloober Team, junto a GUN Media, trae una nueva aventura de terror que sienta las bases de la serie. Decir Layers of Fear, ahora es sinónimo de las mejores pesadillas que se pueden experimentar en un videojuego: impredecibles, fundadas en el terror psicológico y haciendo un uso de la interactividad de lo más original. Sin embargo, eso no quita que la secuela no repita los puntos flojos de la primera entrega. De hecho, lo hace lamentablemente.

Layers of Fear 2 es un juego aterrador como pocos. Nos mete de lleno en un barco embrujado que alguna vez que el set de rodaje de una película que pareciera estar maldita. A lo largo de los cinco capítulos en los que se divide la historia, intentaremos comprender qué tienen de especial el actor y la película. Como sucedía en el primer juego, la historia nos llega fragmentada, contada a través de simbolismos. Termina siendo atrapante, sobre todo porque requiere que seamos activos, somos los propios jugadores los que tenemos que atar los cabos para entender qué está pasando.

Bloober Team orquesta con Layers of Fear 2 otro juego de terror en primera persona donde prima a exploración. Forma parte de los conocidos walking simulators. De esta forma, la secuela sigue la estela de su predecesor y nos ofrece una aventura de apariencia laberíntica, pero que en verdad es muy lineal.

La dirección de arte se encarga de que cada escenario sea diferente

La exploración es la mecánica central de Layers of Fear 2. Paseamos por todos los ambientes del trasatlántico donde toma lugar la historia. Lo mejor del apartado, y del videojuego en general, es el diseño de niveles. Aunque son lineales, no dejan de sorprendernos en ningún momento. Los eventos se suceden como en una película, con ritmo de edición cinematográfica, que cuadran por completo con la estética del cine clásico de Hollywood en blanco y negro. Aunque esto a veces hace que sintamos que el juego nos lleva de la mano, es la técnica perfecta para que no nos perdamos en la narrativa.

Los niveles mutan sobre sí mismos, algo que es difícil de explicar, pero que entenderán perfectamente quienes ya hayan jugado al primer Layers of Fear. El diseño de la pesadilla, la forma “surrealista” del terror, sigue sintiéndose original y es lo mejor que consigue Bloober Team en esta saga.

Ahondando más en la jugabilidad, los dos pilares que acompañan a la exploración son los puzles y las persecuciones con enemigos. Lamentablemente, estos dos apartados están poco inspirados, al punto que llegan a empañar la experiencia general. Layers of Fear 2 tiene su encanto, pero no consigue ser un juego imprescindible porque tiene puzles aburridos y huidas demasiado predecibles y repetitivas.
Los puzles no tienen dificultad. Tampoco están especialmente inspirados. No son más que girar manivelas y buscar códigos para candados. Salvo un par de ellos, el resto no son memorables.

El juego de luces y sombras es tan bueno que tu propia sombra puede pegarte un lindo susto

En cuanto a las persecuciones, Bloober Team mete la pata de nuevo, no como en Observer (el mejor juego del estudio hasta la fecha), donde sobraba la presencia del monstruo. En Layers of Fear 2, el enemigo tiene una razón de ser, un concepto interesante. Pero la capacidad de acción del jugador a la hora de escapar es nula. No hay posibilidad de escondernos, de enfrentarlo o de siquiera elegir la ruta por donde escapar. Las huidas están totalmente scripteadas, al punto que el juego pone paredes invisibles para dejarnos bien en claro cuál es el camino que quiere que tomemos. Son un ensayo de prueba y error, muy repetitivo.

Si a lo mencionado le sumamos que la experiencia se siente estirada por la repetición de mecánicas y de situaciones, al final, Layers of Fear 2 es un título agridulce. Es cierto que los bucles son parte de la historia, que funcionaban bien en la primera entrega. Pero, justamente, el primer juego duraba 3 horas, este dura el doble como mínimo y la paciencia tiene un límite.

Nada es lo que parece
Tuve que superar mi miedo personal contra los maniquíes para terminar este juego
Pero como sucedía con la primera parte, aunque a veces moleste que nos lleve de la mano, el paseo tiene su encanto. A esta secuela, además, le sumaron varios finales, de modo que tomamos decisiones a lo largo de la trama. Hubiésemos preferido estén más camufladas, al fin y al cabo el juego casi que te avisa con carteles luminosos que estás influyendo en el final de la historia, pero siempre se agradece la rejugabilidad.

La experiencia no estaría completa sin el diseño sonoro. Jugar con auriculares es clave para meternos de lleno. La inmersión que consigue el juego, también gracias a la dirección de arte y a la gráfica fotorrealista, se la debe a la banda sonora. Las actuaciones de voz están a la altura, especialmente las del narrador que aparece de vez en cuando. Su voz nos hiela la sangre.

La optimización en PC está muy bien. Es un juego que logra un apartado visual magnifico sin exigir muchos recursos de hardware. Es un juego que se puede jugar a tope con placas de video de la generación pasada, sin caídas de cuadros por segundo y sin crashes.

Palabras Finales:
Con todo lo dicho, la experiencia de jugar Layers of Fear 2 vale la pena. Tiene altibajos, pero en general, disfrutamos mucho el paseo por la pesadilla personal de este actor perturbado. No es un mal juego, pero en el afán de ser más ambicioso que el original, se termina diluyendo, hundiéndose en un mar de repetición y sintiéndose demasiado estirado. 

Lo bueno:
- El diseño de la exploración y de la pesadilla en general
- El sonido: los efectos, la música y las voces contribuyen a crear terror puro
- La dirección de arte, una estética única

Lo malo:
- Repite mecánicas en lugar de profundizarlas
- Los puzles no terminan de cuajar
- Se siente largo


Nota Final:

6
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