Análisis: ReCore — el Post-Apocalipsis de Inafune

ReCore nos traslada a un futuro lejano, donde el planeta Tierra es víctima de una mortal epidemia que diezma gran parte de la población.

Calificación:


Desarrollador: Comcept/Armature Studio
Distribuidora: Microsoft
Lanzamiento: 13 de Septiembre de 2016
Plataforma: Windows 10, Xbox One

Análisis basado en una copia digital del juego para Windows 10 facilitada por Microsoft.

Lo que primero llamó poderosamente mi atención, antes de instalar ReCore, fue ver en su descripción el nombre del señor Keiji Inafune, fundador de Comcept, al que muchos recordarán por ser parte del equipo de diseñadores del mítico Megaman, y además, por ser el creador del infame Migthy Nº9... Sólo pensar en eso me dio escalofríos. Sin embargo, al continuar leyendo, noté que no estuvo solo sino que también fueron parte del desarrollo de ReCore, un grupo de veteranos de la industria, responsables del excelente Metroid Prime 3: Corruption, que luego de retirarse de Retro Studios, formaron Armature Studio.

Lo segundo que llamó mucho mi atención sucedió una vez instalado el juego, cuando comencé a jugar precisamente… ReCore es algo diferente a lo que últimamente vemos en el mercado; es una combinación de géneros, una propuesta diferente de esas que ya no se ven tan seguido, y sin lugar a dudas una fuerte apuesta por parte de Microsoft de ofrecer a los usuarios nuevas experiencias, que aún con sus matices me dejó una muy buena sensación.

La historia de ReCore nos traslada a un futuro lejano, donde el planeta Tierra es víctima de una mortal epidemia que diezma gran parte de la población. Ante la imposibilidad de eliminar esta plaga, un grupo de científicos busca un lugar donde reconstruir la civilización y llevar a todos los sobrevivientes. Far Eden es ese lugar, un planeta desértico pero con una atmósfera similar a la terrestre. Claro que antes que cualquier ser humano ponga un solo pie en dicho paraje hay mucho trabajo por hacer, ya que se trata de un sitio inhóspito. La solución: Terraformar la superficie del planeta, una tarea de titánicas proporciones.

Far Eden es un lugar desértico y solitario.
Para llevar a cabo este laborioso procedimiento se enviaría un grupo de ingenieros junto a unos robots denominados Nucleobots –los encargados de realizar el trabajo-, mientras la humanidad restante aguardaría inmersa en un criosueño en naves espaciales, a que las tareas en la superficie de Far Eden finalicen y el planeta sea perfectamente habitable.

El plan era perfecto: los ingenieros supervisarían que todo se pusiera en marcha, que los Nucleobots iniciasen sus tareas, para luego ellos también entrar en un largo reposo del cual solo serían despertados si algo fallaba… y como podrán pre-suponer, algo falló.
ReCore es una aventura compuesta por una eficiente suma de géneros, dando como resultado un juego entretenido a la vez que variado.
Ahí es donde entra en acción nuestra pelirroja y hermosa protagonista, Joule Adams, una ingeniera que despierta y descubre que todo es un verdadero caos. Lejos de ser habitable, Far Eden es un desastre, la maquinaria ha dejado de funcionar y nada es como debía ser. Nuestra misión será investigar qué fue lo que sucedió durante nuestro letargo e intentar solucionarlo. Como si algo faltara, al poco tiempo de comenzar a explorar el planeta nos enteramos de algo aún peor: los Nucleobots que se suponía eran pacíficos y se encargarían del en el trabajo, ahora son completamente hostiles a toda forma de vida humana.

¿Qué sucedió? ¿Por qué no despertamos ni bien se produjo el fallo? ¿Qué hace que los Nucleobots sean hostiles? Estas son sólo algunas de las preguntas a las que Joule deberá buscar respuesta…

Extraer el núcleo de los robots enemigos será muy importante si queremos mejorar nuestros Nucleobots.
Como decía anteriormente, ReCore es una combinación de varios géneros: un juego de acción en tercera persona que hace énfasis en la exploración de un mundo abierto y el combate, pero que también cuenta con un fuerte componente plataformero y de resolución de puzzles en su jugabilidad, dando como resultado un combo variado a la vez que entretenido.

En nuestra travesía contaremos con un rifle para lidiar con los Nucleobots corrompidos que se crucen en nuestro camino, un Jet pack que nos permitirá llegar a lugares que pueden parecer inalcanzables, un muy útil gancho y la inestimable compañía de amistosos Nucleobots (Son como los Nucleobots corrompidos, pero buenos) poseedores de un carisma y personalidad únicos, además de ciertas habilidades que nos servirán para explorar a fondo los diferentes entornos y progresar en la aventura.


Mack es el primero de estos ciber-compañeros que el juego nos brinda, un simpático perrito robot que puede rastrear cualquier lugar que le indiquemos en busca de objetos enterrados, que, por supuesto, únicamente él será capaz de desenterrar. Luego, una vez avanzada la historia, contaremos con la compañía de hasta cinco robots más, cada uno con su habilidad única, de los cuales podremos tener tres activos al mismo tiempo, y solo dos con nosotros mientras exploremos el vasto desierto.

El mundo en que se desarrolla el juego se compone de tres grandes áreas desérticas, muy bien ambientadas,  las que podremos recorrer con total libertad y donde se puede apreciar el deterioro de toda la maquinaria destinada a Terraformar la superficie de Far Eden.  Cada zona cuenta con una gran cantidad de secretos, además de distintos calabozos (dungeons) que forman tanto parte de la trama principal, como actividades secundarias, a los que sólo conseguiremos acceder gracias a unas misteriosas esferas llamadas Núcleos Prismáticos y al nivel de experiencia de nuestra protagonista.

Los núcleos prismáticos, misteriosos objetos que nos abrirán las puertas a muchos lugares.
Los dungeons principales, generalmente se componen de grandes instalaciones, repletas de enemigos, en donde aparte de combatir, tendremos que resolver puzzles combinados con unas muy entretenidas secuencias de plataformas en las que para avanzar será necesario realizar saltos acrobáticos combinados con el Jet pack, sobre plataformas que giran, se mueven o desaparecen intermitentemente, mientras esquivamos rayos láser, usamos las habilidades de nuestros Nucleobots, para al final, entablar batalla con el desafiante jefe del nivel. La sensación tras superar una sección de plataformas como un campeón es realmente satisfactoria.

Los que conforman parte de las “actividades secundarias” consisten en combatir en una mini arena con sucesivas oleadas de Nucleobots o superar un circuito de plataformas en el menor tiempo posible. En cada una de estas instancias, tendremos además la posibilidad de cumplir tres objetivos secundarios con lo cual las recompensas serán mucho mayores e interesantes. Cabe destacar que para habilitar los dungeons secundarios, tendremos que encontrar a unos robots que funcionan como “llave”, por lo que la exploración de los escenarios siempre mantiene su protagonismo.

Ah, y si se preguntan porque puse entre comillas lo de actividades secundarias, es porque llegado un punto para poder progresar, aun en instancias finales, será prácticamente necesario recorrer al menos una vez cada dungeon al fin de hacernos con los tan preciados Núcleos Prismáticos.

Los escenarios esconden muchos secretos y para llegar a muchos de ellos habrá que hacer uso del Jet Pack.
A la hora de combatir con la gran cantidad de enemigos que pululan por el mundo, podremos hacer uso del rifle. Este cuenta con munición infinita (aunque si nos cebamos disparando se recalentara y debemos esperar a que se enfríe), la capacidad de realizar disparos cargados que causan daño elevado, y por si fuera poco ser mejorado con disparos de distintos colores.

¿Y para qué sirve esto? Bueno, resulta muy útil, ya que los enemigos poseen también un código de color. Entonces, cuando ataquemos a un enemigo “rojo” con disparos de color “rojo” por ejemplo, le causaremos mucho más daño que si intentamos atacarlo con ráfagas de color “azul”. Nuestros Nucleobots, también poseen un código similar y no sólo serán útiles a la hora de explorar, sino también para combatir donde harán gala de su potencia haciendo uso de súper ataques realmente devastadores.

Los enemigos a su vez son variados, de diferentes tamaños y con distintos patrones de ataque. Muchas veces combinan sus habilidades atacando unos a distancia, mientras otros buscan el contacto físico, por lo que la esquiva se vuelve fundamental para salir airosos de las contiendas. Para eliminarlos, además de hacerlo con el rifle, podemos utilizar el gancho que extraerá de su cuerpo lo único que los mantiene con vida: el Núcleo. Por supuesto que para quitarlo, antes deberemos mermar su vida lo suficiente y “ganar” una especie de minijuego de tirar la cuerda, entre Joule y el Nucleobot de turno, intentando que el cable del gancho no se rompa. Estos Núcleos son de especial utilidad porque nos permiten mejorar los atributos de nuestros compañeros robóticos.

Los Cell-Bots nos desbloquearán las entradas a la mayoría de los dungeons. El desafío será encontrarlos.
Hay que tener en cuenta que no siempre será sencillo extraer el corazón de los robots enemigos, debido a que muchas veces vendrán en grandes cantidades, los combates se tornaran caóticos y no tendremos más opción que destruirlos. Si ese es el caso, como recompensa obtendremos dinero (Gaso-E) y piezas que servirán para investigar nuevos planos con que crear mejores versiones de los Nucleobots amistosos. Además, con cada enemigo abatido, sea del modo que sea, ganaremos experiencia con la que el rifle, al igual que las ciber-mascotas subirán de nivel. Tanto la investigación de nuevos planos, como la mejora de atributos y modificaciones que se nos ocurran hacer a nuestros acompañantes, las realizaremos en la mesa de crafteo de “El Reptador de Joule”, que es ni más ni menos que una especie de base de operaciones que visitaremos muy seguido.

Como podrán ver, ReCore es un juego completo, con mecánicas sólidas y una jugabilidad pulida. Les aseguro que también es muy entretenido, a tal punto que podemos extender la duración de nuestra aventura por más de veinte horas si queremos finalizarlo al 100%... Tal es así que lo he terminado y he seguido jugando para encontrar todos sus secretos, objetos coleccionables e intentando conseguir las mejores recompensas de cada dungeon. Sin embargo, tal como remarqué al principio, esta genial experiencia tiene sus matices ya que se ve salpicada por algunas cuestiones que si bien pueden parecer pequeñeces, según mí entender, no lo son tanto.
En el transcurso de la aventura encontraremos objetos coleccionables en forma de grabaciones de audio que nos permitirán conocer más a fondo el trasfondo argumental de ReCore.
Lo que más le juega en contra son los tiempos de carga. A ver, seamos realistas, varios juegos tienen tiempos de carga que pueden ir desde unos pocos segundos a un minuto entero. Eso no molesta si por ejemplo, se carga el nivel y disfrutamos de una acción ininterrumpida; en ReCore no es así. Se debe más que nada a que muchas veces tendremos que volver al Reptador a descargar el inventario o a cambiar de Nucleobot, una acción sencilla pero que puede llegar a tomarnos un par de minutos entre que vamos y volvemos… todo gracias a los tiempos de carga. De cualquier modo, al día de la fecha, pusieron un parche para solucionar esta situación, aunque sinceramente mucho que digamos, no se nota… sigue tardando en demasía.

Otra de las cosas que no me cerró del todo es ¿Por qué me ofrecen realizar misiones secundarias (en teoría opcionales) que luego tendré que completar sí o sí para progresar? Sinceramente a esto no le encontré sentido, y mucho menos cuando en instancias finales se hacen absolutamente necesarias, sacándonos de la trama de un plumazo. No quiero spoilear, pero por poner un ejemplo, el destino de la humanidad depende de entrar en X lugar y no podemos porque no tenemos suficientes núcleos prismáticos; si además le sumamos que Joule suelte una frase como “deberemos volver a explorar para poder seguir adelante” precisamente en un momento de extrema tensión, ¡Es realmente absurdo!

Víctor, el antagonista principal de esta interesante aventura.
Técnicamente hablando tampoco nos encontramos con un título de vanguardia. De todos modos y según lo veo yo, en este caso el apartado gráfico no hace en demasía a la experiencia de juego. Que se entienda bien claro: no son gráficos horribles… de hecho son decentes.

Sucede que simplemente no es nada que no se haya visto en otros títulos, con el agravante que muchas veces los escenarios se sienten algo vacíos, además de presentar algunos pequeños bugs y glitches gráficos, el famoso pop-in (cuando aparecen cosas de repente) y alguna leve caída en los frames. Por contrapartida, hay detalles muy bonitos como cuando usamos el jetpack para desplazarnos rápido por la arena y vemos como esta se mueve a nuestro paso.

En lo referente al sonido, en este aspecto ReCore lo hace bastante mejor, presentando muy buenas melodías que van desde composiciones modernas a otras totalmente orquestales (compuestas por Chad Seiter) que encajan perfectamente con lo que sucede en pantalla. Las actuaciones de voz, dobladas a perfecto Español Latino son de buen nivel y agradables al oído, salvo cuando Joule tira algún comentario de esos que nos quedamos “¿WTF?” como por ejemplo, cuando abre una puerta y dice “parece cómodo”.

Los combates son muy dinámicos y entretenidos.

Palabras Finales:ReCore puede ser tomado como la redención de Inafune luego de su papelón con Migthy Nº9. Es un juego muy entretenido e interesante con una trama algo lineal, pero que se las arregla para mantenernos enganchados durante horas. Es un título diferente a lo que se ve hoy en día, y definitivamente uno de esos juegos que no se deben dejar pasar por alto si se posee una Xbox One, con la ventaja además de ser “Play Anywere” lo cual nos permite jugarlo también en Windows 10.

Lo bueno:
- Una aventura en tercera persona que combina múltiples géneros de forma eficiente.
- Mecánicas de juego entretenidas, sobre todo las secuencias plataformeras.
- La duración del juego que puede duplicarse gracias a la gran cantidad de secretos y dungeons disponibles.

Lo malo:
- Tiempos de carga elevados.
- Que sea obligatorio realizar las misiones secundarias para avanzar en la trama principal.

Nota Final:
8
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ESCRITO POR Viejo Frank

Amante de los juegos, las series, películas y cómics... ¡Y del maldito rock n roll! Si no está jugando, está tocando su bateria.

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