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Análisis: Impact Winter — un apocalipsis demasiado frío

En Impact Winter debemos aguantar 30 días a que llegue un equipo de rescate, sobreviviendo y gestionando los pocos recursos que tenemos a mano como podemos.

Calificación:


Desarrollador: Mojo Bones
Distribuidora: Bandai Namco
Lanzamiento: 22 de mayo de 2017
Plataforma: PC

Análisis basado en una copia digital del juego para Steam facilitada por Bandai Namco

¿Qué está pasando últimamente en el mundo de los videojuegos? ¿Por qué nos llegan tantos productos sin testear, llenos de errores y mal optimizados? Esta pregunta surge y se instala en mi cabeza luego de tener que analizar juegos que, si bien poseen buenos planteos e ideas, se ven estropeados por un hermoso catálogo de bugs que no hacen más que entorpecer el disfrute del título en cuestión.

A raíz de ello, otros planteos comienzan a manifestarse ¿Por qué tantos errores? ¿No hubo beta testers? ¿Nos están vendiendo una beta? ¿Por qué las editoras lo permiten? ¿Deben ser los usuarios los que se encarguen de revisar los juegos? Y de ser así ¿No deberían pagarnos por nuestro trabajo? En fin, son muchas preguntas, pocas respuestas… pero ya se darán una idea por dónde “viene la mano”.

Impact Winter, es un videojuego desarrollado por Mojo Bones y publicado por Bandai Namco. Este título nos propone sobrevivir al frío extremo en un yermo desolado, donde el trabajo en equipo y una buena administración de recursos serán los pilares fundamentales para salir airosos ante tan adversa situación. No es que sea una premisa particularmente original, ni en su planteo como así tampoco en su jugabilidad, porque seamos sinceros, esto es algo que ya se vio en This War of Mine. Sin embargo, no por ello deja de ser entretenido. O podría serlo. Porque, lamentablemente, tras unas pocas horas de juego, la diversión y buenas ideas, quedan sepultadas bajo una gran pila de bugs, errores de programación e incluso una muy mala optimización.

La iglesia, refugio improvisado que dará cobijo al grupo durante toda la partida.
La historia de Impact Winter nos traslada a un futuro no muy lejano, en que un meteorito que impactara tiempo atrás contra la superficie terrestre cambió drásticamente el clima, desatando un invierno eterno. Los pocos afortunados que logran sobrevivir a dicha catástrofe, intentan superar esta situación como mejor pueden. Es ahí donde asumimos el rol de Jacob Salomon, un hombre entrado en años que ha perdido a su familia y quien ha sido proclamado como “líder” de un reducido grupo de sobrevivientes que se encuentran encerrados en una pequeña iglesia. A partir de entonces, el objetivo del juego consistirá en aguantar treinta días hasta que llegue el equipo de rescate.

El quid de la cuestión es que si bien cada minuto de tiempo dentro del juego, equivale apenas a un segundo en la vida real, es demasiado como para esperar sentados dentro del refugio a que seamos rescatados, porque tanto nuestro personaje como quienes lo acompañan en esta aventura, tienen necesidades básicas que cubrir: alimento, bebida, mantener su temperatura corporal y niveles de energía,  con el aliciente de que cada uno de estos parámetros repercutirán en la moral del grupo. Por lo tanto, asumiendo el liderazgo que nos fuera asignado, será nuestro deber salir al congelado yermo, aquí conocido como El Vacío, a conseguir provisiones y materiales para mejorar el confort de la improvisada base de operaciones.

Por su parte, los personajes que conviven con Jacob, no son meros NPC random, sin personalidad, trasfondo personal o carentes de un propósito dentro del juego. Cada quien tiene su pasado, está especializado en una rama particular y posee habilidades únicas que serán de gran ayuda en varios aspectos, ya sea para explorar el mundo o poder ofrecer un buen plato de comida caliente.

¿Un guiño a Nigthmare on Elm Street?
Además, cada uno tiene sus propias motivaciones, encargos que hacernos, e incluso, si se sienten disconformes con nuestro accionar pueden llegar a abandonar el refugio, con lo cual perderemos cualquier ayuda que nos pudieran facilitar, la cual es bastante, debido a que son los únicos que pueden craftear objetos.

Blane es un veterano de Vietnam experto en supervivencia; Wendy es una ex enfermera que puede preparar deliciosos alimentos o elaborar kits de primeros auxilios; Maggie, mecánica de profesión, será la encargada de reparar y mejorar el refugio, por último, Christophe,  el nerd del grupo, es quien se encargara del mantenimiento de Ako¿Ako? Sí, ya sé que no les conté de la existencia de este personaje, pero tranquilos, a ello voy.


Una vez comencemos con la exploración, la única compañía que tendremos en El Vacío será la de Ako, un pequeño y versátil drone que nos brinda todo tipo de ayudas, como iluminarnos el camino si se hace de noche, un mapa con el que guiarnos, desenterrar objetos sepultados bajo la nieve y hasta un inventario donde acarrear lo que encontremos por ahí. A diferencia de los demás personajes, Ako no puede morir o abandonarnos, aunque si puede agotar su batería, y si esto sucede podemos llegar a vernos en graves problemas, quedando a la deriva si no tenemos buen sentido de la orientación. Para que esto no nos pase con frecuencia, será muy importante mejorar a nuestro metálico compañero para extender el tiempo de uso de sus habilidades.

Como les decía, cada NPC tiene encargos para realizarnos, que además de ir desbloqueando nuevos objetos para craftear, nos relatarán parte de su historia personal. Sin embargo, lo más importante de cumplir con dichas tareas, es que como recompensa obtenemos Puntos de Rescate (PR)… ¿Qué es esto? Simplemente, son puntos de experiencia que, una vez obtengamos los suficientes, nos permitirán subir de nivel, lo cual nos beneficia en dos aspectos: primero, dándonos acceso a una habilidad o rol que podremos asignar a uno de nuestros compañeros. Segundo, de algún modo, las acciones llevadas a cabo aceleran el proceso de rescate, por ende, el contador de días recibe una reducción en X cantidad de horas por nivel que subamos. Para que se entienda: a mayor nivel de personaje, menos días tendremos que esperar para finalizar el juego.

La ayuda que nos brinda Ako resultara inestimable para explorar a fondo cada oscuro rincón del mapa.
Algo muy importante, a tener en cuenta antes de aventurarnos a recorrer El Vacío es, en primera instancia, dejar la casa en orden: asignar a cada quien sus raciones de comida y bebida (NO –con mayúscula- hacer esto puede ser muy perjudicial), verificar que la hoguera cuente con combustible suficiente para que se mantenga encendida por varias horas, asegurándonos de este modo que nadie se enferme por pasar frío o hambre. En segunda instancia, equiparnos correctamente para soliviar cualquier eventualidad, es decir, tener a mano algún arma de fuego en el inventario para hacer frente a los animales salvajes, como así también medicinas por si resultamos heridos y, obviamente, alimentos para saciar nuestro apetito. Es menester prestar atención a estos detalles, que agregan una capa más de dificultad al tener que administrar a conciencia los limitados recursos que disponemos.

Como pueden ver, el título de Mojo Bones no presenta mayores novedades respecto a otros juegos de similares características. Sin embargo, el mundo en que se ambienta, los personajes y esa inevitable sensación que todo depende de nosotros, nos conecta de algún modo con lo que sucede en este apocalíptico escenario en que se desarrolla Impact Winter, y por supuesto, con sus personajes, velando por brindarles lo mejor: que estén cómodos, a resguardo de los peligros del exterior, bien alimentados, felices y por sobre todas las cosas, vivos… Este aspecto de la experiencia es realmente muy bueno… pero…

“Pero”, esa palabra que siempre aparece para indicar que algo que en apariencia está bien “tiene algo” y no es que le busco el pelo al huevo por deporte. Ya lo anticipé al inicio de este análisis, y sinceramente, obviar este tipo de cuestiones hablaría mal de mi labor. Impact Winter tiene errores, pero no uno o dos ¡Tiene muchísimos! y no estoy exagerando. Podríamos agarrar un listado de los bugs más típicos en la historia del gaming y les aseguro que un 80% los encontraríamos en este juego.

El mundo podrá estar devastado, las necesidades apremian, pero siempre hay tiempo para los fichines
La verdad es que no sé cómo toma esto el común de los usuarios; si es que este tipo de situaciones se convirtieron en lo “normal” o se pasan totalmente por alto restando importancia al asunto. Para mi modo de ver las cosas, que un videojuego presente tantos fallos es una falta grave, y lo que más bronca me genera, es que no nos encontramos ante un título malo, como fue el caso de Inner Chains que hacía agua por todas partes. Realmente me cuesta creer que no se hagan pruebas antes de lanzar un producto y que seamos los jugadores quienes tengamos que hacer el trabajo, mientras los desarrolladores nos piden paciencia al tiempo que terminan de pulir el beta que nos entregan a modo de producto final.

Para que tengan una idea más clara, les cuento sobre sólo alguno de los bugs más exasperantes con los que tuve que lidiar. Para empezar, muchas de las misiones de la historia estaban rotas y no se podían terminar por diversas razones: objeto que debía usar no funcionaban, otros simplemente no aparecían o, lo que es peor, directamente ¡Desaparecía parte del mapa! ¿Se imaginan ir caminando por un puente y que este se evapore físicamente bajo sus pies? Exactamente eso.
Al día de la fecha, muchos problemas se han ido solucionando mediante parches. Sin embargo hay muchos otros que aun persisten. 
Otra de las cosas que me ha tocado vivir es que el personaje se caiga del escenario luego de pasar por una puerta, que los mandos dejen de responder por arte de magia, que no podamos hablar con los NPC o que ciertos objetos del inventario se reespawneaban una y otra vez luego de ser usados (Debo reconocer que a esto le saque ventaja). También hay un bonito desfile de glitches gráficos, como pisadas en la nieve que se manifiestan de la nada o que las que va dejando Jacob aparezcan a centímetros de su posición. ¡Y ni hablar de los tiempos de carga! Cero optimización en dicho aspecto.

Sin embargo, lo que más me molesto de todo, fue quedarme trabado en medio de la nieve. Casi finalizando la partida, entré a un hogar abandonado a buscar quien sabe qué cosa y al salir, sin razones ni motivos aparentes, el protagonista se quedó trabado en el lugar donde estaba parado. No se pueden dar una idea de los niveles de bronca y frustración que se generaron en mí en ese momento: ver que toda la partida se fue al caño por un error de programación, porque simplemente nadie se tomó el trabajo de chequear que este tipo de cosas no sucedan.

Muchos tesoros y lugares de interés se esconden bajo tierra, o mejor dicho, bajo nieve.
Hay muchos bugs más que podría citar, pero sería caer en lo mismo una y otra vez. Además, a esta altura Mojo Bones lleva alrededor de cuatro parches (bastante pesaditos, si tenemos en cuenta lo que ocupa el juego en nuestro disco duro) que afortunadamente solucionan bastantes problemas, aunque hay muchos otros que persisten hoy día. Es verdad que el propio estudio reconoció públicamente los problemas, pero pienso ¿No era mejor esperar un algo más de tiempo y lanzar un producto más terminado en vez de tener que andar pidiendo disculpas? En fin…

A nivel gráfico nos encontramos ante un videojuego correcto, que pese a sus limitaciones (está desarrollado en Unity) cuida su estética, presentando escenarios detallados, una ambientación climática bien conseguida y un diseño de personajes interesante. En cuanto a la banda de sonido, compuesta por Mitch Murder, es quizá lo más interesante en cuanto a lo técnico, presentando melodías Tecno-Pop muy sci-fi que remiten, salvando las grandes distancias, a Vangelis o Jean Michelle Jarre.

Jacob y su equipo intentando sobrevivir al crudo invierno

Palabras Finales:
Con Impact Winter, Mojo Bones intentó emular en cierto modo lo visto en This War of Mine y a decir verdad por momentos lo logra, llegando a conectarnos de algún modo con el protagonista, Jacob, y sus compañeros. Lamentablemente, como dice la famosa frase, “lo malo de la primera impresión es que solo se puede tener una”, y si bien entiendo que al momento de publicado este análisis hay muchos problemas que se han ido solucionando, cuando me tocó jugar a Impact Winter todo lo mencionado estaba presente. Y ¡Ojo!, que no todo está arreglado aún. Realmente lamento muchísimo que una idea con potencial haya tenido que llegar así.

Lo Bueno:
- Un juego de supervivencia ambientado en un mundo helado.
- La administración del refugio en general.
- Por momentos llegamos a conectarnos con los personajes.
- La banda sonora resulta agradable.

Lo Malo:
- Una excesiva cantidad de bugs que denotan que el juego no fue testeado.
- Mala optimización, tiempos de carga pesados.
- Que nos vendan una beta como juego completo.


Nota Final:

5.5
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ESCRITO POR Viejo Frank

Amante de los juegos, las series, películas y cómics... ¡Y del maldito rock n roll! Si no está jugando, está tocando su bateria.

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