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¿Ya jugaste a... The Infectious Madness of Doctor Dekker? — Psiquiatría lovecraftiana

En The Infectious Madness of Doctor Dekker tomamos el papel de un psiquiatra que intenta resolver un asesinato mientras trata a pacientes inusuales del recientemente fallecido Doctor Dekker.

Calificación:


Desarrollador: D'Avekki Studios Ltd
Distribuidora: 
D'Avekki Studios Ltd
Lanzamiento: 19 de mayo de 2017
Plataforma: PC (ya disponible), PlayStation 4, Xbox One y Nintendo Switch (2018)


Análisis basado en una copia digital del juego para Steam facilitada por D'Avekki Studios Ltd.

¿Recuerdan Phantasmagoria, The 7th Guest o The 11th Hour? ¿Quizás Wing Commander III: Heart of the Tiger? ¿O el más reciente y premiado Her Story? Todos estos son, con años de diferencia, juegos que a pesar de su género, pueden agruparse dentro de la definición de FMV games, o para que se entienda mejor: juegos de Full Motion Video o “video de movimiento completo”. En este tipo de juegos, y dependiendo de cada desarrollador, reinan las escenas filmadas, en su mayoría con actores de carne y hueso, que interactúan con la historia dependiendo de nuestras decisiones. The Infectious Madness of Doctor Dekker, además de tener un nombre genial, pertenece a este tipo de juegos. Al título en sí, lo podemos catalogar como un juego de misterio, si me lo permiten. 



Amo las aventuras gráficas y el género del terror, y fue hace ya casi 30 años que ponía mis dedos sobre un teclado para jugar al delicioso Maniac Mansión, título culpable de mi (sana) adicción a los videojuegos. De ahí en más, fue todo cuesta arriba, probando cada aventura que salía y muchas veces quedándome con ganas de más. Con el paso de los años, uno se va a adaptando a las distintas formas de narrativa y precisamente el Phantasmagoria fue otro de los juegos que me deleito de forma suprema, pero luego de él creía que el género se había perdido, como suele pasar. 

Fue Her Story que me devolvió la ilusión por este tipo de juego, aunque para ser sincero, dicho título si bien me pareció genial, me dejó con gusto a poco. Ese sabor extraño que, precisamente, The Infectious Madness of Doctor Dekker no me dejó. ¿Y por qué tanto? Porque D’Avekki Studios Ltd, los desarrolladores del juego, tuvieron la inteligencia necesaria para saber cómo atrapar al jugador desde una perspectiva más que interesante con una mecánica de juego más que simple.


La historia es simple, y no por simple sosa o aburrida: nos metemos en la piel de un psiquiatra que llega al consultorio del Doctor Dekker, colega recientemente asesinado, para entrevistas a sus pacientes. El día de su asesinato, Dekker tuvo a ciertos pacientes en su despacho, y así como todos son posibles testigos, también son los posibles asesinos. Nuestra tarea será entrevistas a cada uno de ellos, como si fuese una sesión real de psicología, para ir descubriendo sus problemas, sus miedos, y esperar encontrar al verdadero asesino, que se esconde detrás de la mirada inocente, o no, de cada uno de ellos.

La primera complicación a la hora de jugar es que todos parecen culpables. Algunos más, algunos menos, pero frente a nuestros ojos, salvo quizás de aquellos que ejerzan la psicología, todos tienen un atisbo emocional violento que sin duda los pudo llevar a cometer tal asesinato. De forma encubierta, o explícitamente, todos exponen sus peores demonios y los datos que vamos descubriendo son vitales para ir haciendo nuestro propio análisis. En una interfaz simplista, el juego nos ayuda a entender en qué temas hacer énfasis y en cuáles no. Incluso tiene un sistema de ayudas bastante importante para cada vez que nos quedamos trabados. En mi caso, debo admitirlo, fueron muchas.

Quizás suene exagerado, pero el dominio del inglés que tengamos a la hora de jugar The Infectious Madness of Doctor Dekker es vital. El juego tiene mucho dialogo, y los textos son el arma clave para avanzar, entender y seguir adelante. Pero no es solo eso: como en las viejas aventuras de texto, nosotros deberemos escribir cada pregunta y respuesta. Y muchas veces (más de la que nuestra paciencia puede soportar) los pacientes no van a entender qué queremos preguntar, a qué queremos hacer referencia o simplemente no van a tener nada que decir al respecto. Por ende, no solo debemos dominar bastante bien el idioma, sino que debemos estar muy atentos a todas las respuestas (y las pocas preguntas) que nuestros pacientes nos dan.



Cada paciente tiene una personalidad diferente y completamente marcada. Las actuaciones son increíbles, y la forma en que nos cuentan sus cosas, sus problemas y sus aventuras es realmente convincente. Todos tiene un problema de raíz, que es el causante del por qué comenzaron a tratarse con el Doctor Dekker, pero también todos cargan con un pasado extraño, oscuro, que nos va a hacer dudar y cambiar de opinión constantemente. Cuando creemos que tenemos un posible sospechoso, otro de personajes que hasta el momento parecía tapado, comienza a exponer ciertos detalles macabros que nos hacen mover la mira hacía él. Y si hay algo encantador en el juego, es que tiene un gameplay no lineal, donde cada vez que lo empezamos las cosas se dan de otra forma. Cuenta con más de 1600 cinemáticas con respuestas, y múltiples finales. Sin duda alguna, el trabajo narrativo que tiene este título es impecable.

Otro punto a favor en esta maravillosa narrativa es todo aquello que no está implícito. ¿Cómo es esto? Se los voy a explicar de forma simple: nosotros preguntamos y los pacientes responden. Ahí tenemos una respuesta tácita sobre lo que queremos saber. Pero, dentro de las conversaciones, muchas veces se dan pistas, detalles, cosas muy pequeñas que implican algo en particular de lo que nunca se habló, nunca se va a hablar, pero que nosotros sabemos que está. Con estos detalles se nutre el juego y toda la historia, ya que así es como vamos a conocer de forma más contundente al Doctor Dekker, motivo que nos va a ayudar a descubrir al asesino o, en otra medida, ayudar a ciertos pacientes.


Otro detalle interesante son los “Puntos de Locura”. A medida que interactuamos con los distintos pacientes, de nosotros depende llevarlos por ciertos temas, apurarlos, incitarlos. Podemos tratarlos bien, o podemos ser fríos y calculadores, olvidándonos nuestro papel como psiquiatra y poniéndonos de lleno en investigadores. Esta dualidad la vamos a sentir constantemente, ya que si bien el juego nos plantea como un reemplazo del doctor asesinado, también estamos ahí para averiguar quién es el asesino de nuestro colega. Como decía, de nuestra actitud para con los pacientes va a depender también su actitud para con nosotros. Obviamente esto es algo sutil, la ramificación de sus actitudes no es infinita y en cierto momento vamos a encontrar patrones repetitivos o incluso nos vamos a quedar sin preguntas para seguir sobre un mismo tema, pero la variedad es más que aceptable y le da una gran dinámica al juego. Los “Puntos de Locura” son como “stats” de cada personaje, que indican cuan al límite los llevamos con nuestras preguntas, o cuan tranquilos y cómodos se sienten hablando con nosotros.

Técnicamente no hay mucho para decir, ya que tanto la interfaz de juego como la mecánica son extremadamente simples. Esto hace que pongamos toda nuestra atención sobre la historia y nuestros objetivos. Como ya dije, las actuaciones son muy buenas, los diálogos también, la historia, las conexiones, y la calidad de imágenes, la fotografía y los diferentes encuadres que se usan le refuerzan todo este concepto. Quizás nunca lo pensaron así, pero llegar al punto en que todos estos apartados queden “de lado” gracias a lo atrapante que es el juego, me parece un acierto increíble.


Palabras Finales:
The Infectious Madness of Doctor Dekker es un FMV imperdible para cualquier amante del género. Si son de esos jugadores que esperan acción constante, quizás este no sea su juego. Pero si están acostumbrados a las aventuras gráficas o de texto, a los juegos pausados pero completamente atrapantes, al misterio, a la investigación, y a usar la cabeza de una forma poco común en un videojuego, entonces este título es obligatorio en su repertorio.

Lo bueno:
- La narrativa.
- Los diálogos.
- Las actuaciones.
- El desarrollo de la historia.
- Lo inmersivo que se vuelve. Realmente nos pone en la piel del protagonista.

Lo malo:
- Si somos muy detallistas, los diseños de las interfaces podrían tener un poco más de trabajo.

Lo feo:
- Que no haya más juegos como este.


Nota Final:

8

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ESCRITO POR Lucas Robledo

Game Designer y Producer. Redactor mercenario. Cinefilo conflictivo. Casi músico y muy poco de ilustrador. Gamer de la vieja escuela. Aficionado al terror, a los comics y a la literatura.

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