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Análisis: Phoenix Point — la versión oscura y lovecraftiana de XCOM

Phoenix Point es un juego de estrategia por turno que pone al jugador en medio de una desesperada lucha por recuperar la Tierra de las garras de una amenaza alienígena mutante. Es la versión oscura y lovecraftiana de XCOM.

Calificación:

Resultado de imagen de phoenix point

Desarrollador: Snapshot Games
Distribuidora: 
Snapshot Games
Lanzamiento: 3 de diciembre de 2019
Plataforma: PC (Epic Games)


Análisis basado en una copia digital para Epic Games Store facilitada por Snapshot Games

Rebelstar, Laser Squad, Lords of Chaos. No hay dudas de que Julian Gollop tenía una idea en mente y no paró de trabajar hasta verla materializada, concibiendo el quizá fue uno de los mejores y más recordado juegos de estrategia por turnos de todos los tiempos: X-Com: UFO Enemy Unknown, también conocido como UFO Defense. Dicho videojuego fue revolucionario por aquel entonces, ya que era capaz de combinar la estrategia, la microgestión y un sistema de combate táctico muy refinado para los tiempos que corrían, todo enmarcado dentro de una atmósfera de ciencia ficción propia de finales de los ’80, principios de los ‘90. Lamentablemente, tras un par de secuelas y muy a pesar del éxito cosechado, X-Com desapareció de la faz de la tierra por un largo tiempo.

Es verdad que hubo algún que otro intento de reflotar la franquicia, aunque desde otra perspectiva, tal como lo hizo The Bureau: XCOM Declassified. No obstante, no fue hasta que Firaxis publicara su XCOM: Enemy Unknown (Esta vez con su nombre en mayúsculas y sin guión), que los fanáticos de esta saga volvían a tener una experiencia lúdica similar a la de antaño, aunque con varios retoques que, por supuesto, hacían de este juego uno muy diferente del original. Y no hay mucho que decir, puesto que ya todos conocen lo que vino a continuación: XCOM 2 y su DLC War of the Choosen, juego que definió de algún modo lo que se espera del género. Sin embargo, cuando se creía que todo estaba dicho y hecho, Gollop y Snapshot Games –su nuevo estudio- anuncian Phoenix Point, un videojuego que surgió gracias al crowfunding y que para sorpresa de muchos ha resultado ser un interesante título que, incluso presenta algunas mecánicas más profundas que las vistas en XCOM.


El contexto post-apocalíptico en que se desarrolla el videojuego de Gollop se origina a partir de un misterioso virus llamado Pandora, que se propaga por todo el planeta debido al deshielo de los polos. Dicho patógeno causa delirio en los infectados, haciendo que estos adopten comportamientos sumamente extraños como sumergirse en las profundidades del océano, para posteriormente emerger como violentas criaturas decididas a exterminar todo vestigio de humanidad. Si bien sus responsables definen a Phoenix Point como el sucesor espiritual de X-Com, Snapshot Games busca distanciarse narrativamente del enfoque original. De cualquier modo, está bastante claro que su fuente de inspiración ha sido X-Com: Terror from the Deep, puesto que se incorporan muchas referencias de la mitología Lovecraftiana en la clásica historia de salvar al mundo del invasor. No obstante, también podría decir que de Resident Evil se han tomado algunos elementos prestados, porque si bien no hay corporaciones o armas biológicas, se percibe esa naturaleza imaginativa de las mutaciones que tanto caracterizan al survival horror de Capcom.

Phoenix Point cuenta una historia de supervivencia similar a la de un apocalipsis zombie, donde la infección causada por el virus Pandora dejó en ruinas al mundo. Las costas y los mares están sumergidos por una niebla que modifica el ecosistema y provoca fuertes cambios en el código genético de cada ser vivo. Pero esto no queda ahí, debido a que al el caos reinante se suman tres facciones que, además de tener ideologías diametralmente opuestas, se disputan el control de los estados en lo que es una guerra que no parece tener fin. Y ahí, en medio de esta “bonita” situación es donde entramos nosotros, los jugadores, que asumimos el control del Proyecto Phoenix, una asociación independiente que actúa fuera de la jurisdicción de las naciones y cuyo objetivo es evitar la extinción de la humanidad… ya sea que esta la provoquen los invasores de las profundidades o el propio ser humano.


Antes de lanzarnos de lleno en su universo el juego nos presenta un breve tutorial que sirve de introducción y donde se nos explican las mecánicas básicas, como el movimiento de las unidades y el combate. Una vez explicado lo fundamental se nos presenta un mapa a escala del planeta tierra donde veremos nuestra base y un buen puñado de localizaciones a las que enviar a nuestros soldados a explorar. A ver, no nos vamos a engañar, porque hasta aquí nada demasiado novedoso y en lo que al gameplay respecta, Phoenix Point también guarda estrechas similitudes con XCOM: En ambos juegos existen las tecnologías avanzadas, armas futuristas, medios de transporte y satélites que nos permiten monitorear el planeta. Sin embargo, en Phoenix Point se hace un especial énfasis en explorar el globo, puesto que cada punto que encontremos en el mapa dará lugar a diferentes eventos mediante los cuales podremos tomar algunas decisiones que afectarán nuestras relaciones con las facciones que se disputan lo que queda del planeta. En un principio los grupos tendrán una actitud neutral hacia el Proyecto Phoenix, pero esto irá cambiando conforme pase el tiempo. Lo que me ha parecido interesante, es que si bien aliarse siempre es una buena opción, el juego nos da la libertad suficiente como para lanzar ataques a los distintos asentamientos y obtener de este modo recursos, armas e incluso tecnología.

Existen tres facciones en total, notoriamente diferentes tanto en su ideología como convicciones, pero que a su vez presentan sub-divisiones internas, lo que se traducen en disputas por el liderazgo. Por ejemplo, Los seguidores de Nueva Jericó proponen el enfoque más militarista y su líder, Tobías West quien en su momento fuera un empresario propietario de un negocio multimillonario, aboga por una lucha sin cuartel contra los invasores de Pandora, en la que se permite cualquier sacrificio por el bien de la humanidad. West está obsesionado con la pureza y teme a lo diferente, por lo que la única solución posible para él es la guerra. Es por esta razón que Nueva Jericó tiene algunas de las armas más poderosas, además de helicópteros y vehículos blindados con los que dominar el campo de batalla. 

En el lado opuesto de Nueva Jericó y los ideales de Tobías West están los Discípulos de Anu, una religión que reúne a algunos de los cultos que surgieron en el planeta tras la aparición de las criaturas generadas por el virus Pandora. Sin lugar a dudas esta es la facción más mística y misteriosa y creen en la perfección del alma humana. Los discípulos ven en la mutación una forma de trascender, de mejorar como individuos, al punto de considerar que Pandora no es una enfermedad, sino un paso adelante en el proceso evolutivo. Sin embargo no por ello son del todo pacíficos y cuando se ven en la obligación de luchar contra las criaturas lo hacen, aunque por pura supervivencia, debido a que su intención es la de convertirse en uno con el nuevo entorno natural. Colaborar con ellos da acceso a modificaciones genéticas muy interesantes y a reclutar sacerdotes -quienes en mi experiencia tal vez sean las unidades más fuertes de todo el juego- las cuales cuentan con poderes psíquicos.


Por ultimo tenemos a Synedrion, un grupo que se define a sí mismo como “anarco-sindicalista” que nace después de que el planeta quedara casi devastado, para llevar a adelante el sueño de un mundo sin más jerarquías. Si bien en el seno de esta facción coexisten corrientes de pensamiento que están en conflicto entre sí, siempre discuten de manera democrática sin imposiciones provenientes de una autoridad central. Por un lado están los ecologistas, quienes  creen que es posible una convivencia con Pandora, y por el otro los terraformadores que argumentan que la tecnología debería usarse para curar la tierra del virus y crear un mejor ambiente para los humanos. Synedrion cuenta con armas láser y unidades tácticas especiales que hacen uso del veneno –entre otros tantos elementos- para lidiar con los enemigos.

En papeles todo es bonito, puesto que tener tres facciones tan diferentes, con sus debates internos y diferentes posturas hace pensar que el juego tal vez presente diferentes alternativas a la hora de afrontar una situación. Lamentablemente no es así y considero que Snapshot podría haber dado un abanico de opciones un poco más amplio. A ver, no es que esté del todo mal, pero la sucesión constante de batallas tácticas unidireccionales choca con algunas de las elecciones que se pueden hacer a lo largo del juego. El tema es que no hay respuestas diferentes a la amenaza de Pandora y desde este punto de vista, el trabajo de Gollop es prácticamente idéntico al que hizo tiempo atrás. De cualquier modo, debo decir en su favor que es agradable disfrutar de diferentes enfoques y punto de vista que tiene cada facción, aunque luego todo se limite a reventarse a tiros.

Ademas de facciones y tecnologías, en Phoenix Point también está presente la microgestión. Esto funciona de modo similar a XCOM, aunque no disponemos de dinero, sino de recursos que nos permitirán construir diferentes dependencias, -además de fabricar armas, vehículos- y realizar todo tipo de mejoras. Si bien siempre es bien recibida la inclusión de estos elementos que tanto caracterizan a la saga creada por Gollop, debo decir que aquí –al menos en lo que en mi experiencia respecta- no se siente crucial o determinante para el éxito de nuestra misión. Es decir, en XCOM perder el apoyo de las naciones podía traducirse como una catástrofe, sin embargo en Phoenix Point es casi imposible agotar los recursos, no solo porque podemos comerciar o asaltar otros asentamientos, sino porque también los recibimos por cumplir misiones o desarrollar nuevas tecnologías. Esto hace que la gestión de bases se sienta como algo anecdótico dentro del juego, siendo una mecánica que no cobra demasiada relevancia a lo largo de la partida.


Donde quizá se encuentren más novedades es en el sistema de combate. Bueno, tampoco les voy a mentir: Se siente bastante similar, aunque Phoenix Point implementa algunas modificaciones que le dan su toque de personalidad, por así decirlo. En primer lugar –y personalmente lo que más me gustó- se ha introducido un modo de puntería manual que recuerda muchísimo al VATS de Fallout. Este elemento es algo a tener muy en cuenta debido a que todos los enemigos que encontremos durante la aventura tendrán habilidades y características relacionadas con ciertas partes específicas del cuerpo, las cuales podremos inhabilitar con un disparo certero, convirtiendo a peligrosas criaturas en meros patitos de feria. Ah, y un detalle importante es que aquí no se muestra el porcentaje de acierto como lo hace XCOM, por lo que siempre es mejor asegurarse de que no haya obstáculos o aliados en la línea de tiro a fin de evitar situaciones indeseadas como volarle la cabeza a uno de nuestros soldados. Sí, me sucedió.

Claro que también podemos disparar sin apuntar, aunque en este caso las balas impactarán al azar en el cuerpo enemigo y no siempre harán daño. También hay que tener muy en cuenta el planear cada movimiento, posicionamiento de las unidades para evitar el indeseado fuego amigo o quedar a merced de las unidades enemigas. Otro detalle a tener en cuenta es que cada arma tiene una cantidad limitada de municiones que depende de la cantidad de cargadores que llevemos en el inventario, el cual a su vez está limitado por el espacio y peso de cada objeto. Esto hace que las misiones requieran de cierta planificación y tener especial cuidado de que objeto asignamos a cada unidad, especialmente sobre la recta final del juego. Créanme que amarga bastante que un soldado muera desangrado por no haber llevado un botiquín.

La segunda novedad es el movimiento. En lugar de disponer de dos puntos de acción, en Phoenix Point tenemos cuatro. En un primer momento puede que esto no tenga sentido porque claro, disparar un arma quizá consuma dos de estos puntos, sin embargo no es tan así. Por ejemplo, un soldado puede moverse para tener a tiro a un enemigo, disparar y volver a moverse para ponerse a cubierto ¿Se entiende la idea? Aunque no lo parezca, esta simple modificación dota de mayor versatilidad de movimiento a nuestras unidades y nos permite realizar algunas maniobras tácticas realmente interesantes. Y hasta aquí lo nuevo. Como puede percibirse, y pese a sus ligeras diferencias, el sistema de combate funciona similar a XCOM y no hay mucho más que destacar realmente. Es decir, no porque sea malo o no funcione, sino porque como dije, es similar.


Sinceramente creo que Snapshot ha hecho un muy buen intento de actualizar una fórmula bastante pulida que ha demostrado que no hay demasiado margen para la experimentación: Lo que Phoenix Point hace, lo hace relativamente bien, aunque cabe destacar que no enriquece demasiado el concepto. Por otra parte, he de decir que no, no estamos ante un título perfecto. Al margen de lo mencionado, varias veces me encontré con obstáculos que hicieron que Phoenix Point se volviera frustrante con pequeñas cosas, desde el fuego amigo involuntario -que puede ocasionar graves inconvenientes, como que un soldado no pueda usar ningún arma- al sistema de movimiento, donde el pathfinding muchas veces nos juega malas pasada haciendo que las unidades se muevan por el campo de batalla de forma ilógica. También está el hecho de que muchas veces, y sin ningún tipo de razón aparente, los soldados no salen automáticamente de determinadas posiciones de cobertura y debe movérselos manualmente haciendo que perdamos puntos de acción que podrían haber sido usados para un segundo disparo. Si, entiendo que son pequeños problemas, pero cuando comienzan a acumularse se vuelven un fastidio, especialmente durante los niveles más avanzados.

También existe un tema con el nivel de dificultad que hace difícil determinar si Phoenix Point es un juego exigente o no. El juego sufre de picos de dificultad repentina que se coinciden con un diseño de niveles aleatorios. La causa principal de este problema radica en el algoritmo que genera los escenarios de forma procedural, haciendo que en reiteradas ocasiones nos encontremos en mapas donde hay una notable escasez de coberturas y tenemos que enfrentar a una gran cantidad de enemigos especializados en ataques a distancia. La verdad es que viendo el panorama no hace falta ser un genio para darse cuenta en tan solo un par de turnos que las posibilidades de victoria son muy bajas o requerirán de un gran sacrificio. Sé qué pensarán que en este tipo de juegos es normal perder unidades, y coincido, sin embargo muchas lo he sentido muy injusto debido a los puntos mencionados. Esto me ha obligado a aprovecharme del sistema de "guardar" y "cargar", especialmente porque cargar un nivel antes de su inicio no solo cambia la disposición del escenario, sino también el tipo de enemigos a los que se debe hacer frente. Finalmente está el hecho de que a la larga el juego se vuelve repetitivo. Gran parte del tiempo nos la pasaremos explorando el mapa y misiones secundarias, todas con áreas y objetivos poco variados.

Pasando a los aspectos técnicos, desde un punto de vista gráfico, Phoenix Point se siente como una versión oscura de XCOM, con algunas misiones que presentan atmósferas lovecraftianas y criaturas difíciles de describir que parecen haberse escapado de un libro de terror. El titulo está desarrollado en Unity, y pese a que podría esperarse un nivel de detalles bajo, el equipo de Snapshot se las arregló lo suficientemente bien para ofrecer un juego agradable a la vista. De cualquier modo se nota que estamos ante una producción realizada con un presupuesto acotado debido a que, por ejemplo, la narrativa está limitada a textos y a unos poquitos videos. En cuando a la banda sonora, no está nada mal, y contribuye a generar un entorno opresivo y pesado.


Palabras Finales:
Phoenix Point es un juego bastante cauteloso, que no arriesga demasiado y no se sale de los márgenes impuestos por la fórmula del X-Com original y sus sucesores. De cualquier modo, el título desarrollado por Snapshot trata de dar algunos pasos hacia adelante con un enfoque narrativo más vanguardista que e introduciendo mecánicas nuevas, bastante interesantes. Sin lugar a dudas es un videojuego que atraerá a todos los fanáticos del combate táctico por turnos que no tengan demasiadas pretensiones y estén buscando una experiencia de la vieja escuela. Pese a sus fallos y a su falta de variedad, Gollop y su equipo han dado a luz un videojuego sólido y disfrutable que ofrece una gran cantidad de horas de juego.

Lo bueno:
- Las novedades introducidas en el sistema de combate.
- El enfoque narrativo y su atmósfera lovecraftiana.
- Las diferentes facciones y la forma de relacionarnos con ellas en base a nuestras decisiones.

Lo malo:
- Escenarios repetitivos y misiones poco variadas.
- Saltos irregulares en la dificultad.
- Pequeños problemas que por momentos vuelven la experiencia un poco frustrante.


Nota Final:

7.5
Bueno
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ESCRITO POR Viejo Frank

Amante de los juegos, las series, películas y cómics... ¡Y del maldito rock n roll! Si no está jugando, está tocando su bateria.

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